Cherreads

Chapter 3 - Capítulo 3 — El primer día del nuevo mundo

Las 72 horas pasaron más rápido de lo que esperaba.

Tal vez porque, en el fondo, nadie cree realmente en el fin del mundo… hasta que lo ve con sus propios ojos.

La ciudad seguía funcionando.

Autos.Semáforos.Personas yendo al trabajo.Estudiantes quejándose de exámenes.

La normalidad era una ilusión obstinada.

Pero el cielo…

El cielo ya no era el mismo.

Desde la mañana, finas grietas luminosas recorrían las nubes como venas de cristal.

Algunas personas señalaban.

Otras fingían no ver.

Negación.

La primera etapa del colapso.

+++++

Yo estaba caminando cerca de la estación cuando ocurrió.

El aire se volvió pesado.

Como si la presión atmosférica hubiera aumentado de golpe.

Mis oídos zumbaron.

Y entonces…

El espacio frente a mi se rompió.

No hay otra palabra.

Se rompió.

Como un espejo invisible que se quiebra desde el interior.

Una fractura negra apareció suspendida en el aire, expandiéndose lentamente hasta formar un círculo de unos cuatro metros de diámetro.

Dentro…

Oscuridad.

Oscuridad profunda.

Pero no vacía.

Se movía.

[Mazmorra detectada.]

Los mensajes del Sistema aparecieron frente a todos al mismo tiempo.

La multitud retrocedió.

Alguien gritó.

Un niño comenzó a llorar.

—¿Qué es eso…?

—¡¿Eso es una broma?!

—¡Aléjense!

El pánico humano tiene un sonido particular.

Es agudo.

Irregular.

Como un vidrio temblando antes de romperse.

+++++

Algo salió.

Primero una garra.

Luego una cabeza.

Era una criatura del tamaño de un perro grande, cubierta de piel grisácea y húmeda, con una mandíbula demasiado amplia para su cráneo.

Los ojos…

No tenían pupilas.

Solo blanco lechoso.

Otro salió detrás.

Y otro.

Cinco en total.

[Bestia de Mazmorra — Nivel estimado: 1-2]

—¿Eso… es un monstruo…?

La palabra parecía ridícula.

Pero no había otra mejor.

Uno de ellos olfateó el aire.

Luego fijó la mirada en un hombre cercano.

Y corrió.

+++++

El ataque fue rápido.

Demasiado rápido.

El hombre ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar antes de que la criatura le saltara encima.

Los gritos llegaron un segundo después.

Sangre.

Caos.

Personas empujándose unas a otras para huir.

El orden social… colapsó en menos de diez segundos.

+++++

Mi cuerpo se movió antes de que mi mente decidiera.

Corrí.

No hacia el monstruo.

Lejos.

Mi corazón latía con fuerza en mis oídos.

—Maldita sea…

Esto era real.

Demasiado real.

Mientras me alejaba, escuché algo distinto.

Sirenas.

Vehículos.

Órdenes gritadas con autoridad.

Giré la cabeza.

Camiones militares estaban llegando.

Soldados descendían rápidamente, armados, organizados.

—¡Zona de evacuación!—¡Retrocedan!—¡Mantengan la distancia!

Disparos.

El sonido seco de rifles automáticos llenó el aire.

Los monstruos retrocedieron bajo la lluvia de balas.

Uno cayó.

Luego otro.

La multitud comenzó a llorar de alivio.

—¡El ejército…!

—¡Nos van a salvar!

Observé la escena en silencio.

Algo dentro de mí… se acomodó.

+++++

Una ventana apareció frente a mis ojos.

[Experiencia obtenida por participación indirecta.]

Parpadeé.

—¿Participación… indirecta?

Miré alrededor.

Varias personas que habían estado cerca del combate también tenían ventanas frente a ellos.

Entonces entendí.

El Sistema no solo recompensaba al que mataba.

Recompensaba a quienes estaban involucrados.

Proximidad. Riesgo. Contribución mínima.

No importaba cómo.

Solo importaba estar allí.

Mi pulso se aceleró ligeramente.

Entonces…

Si alguien fuerte luchaba cerca de mí…

Yo podía crecer sin arriesgar tanto.

+++++

Una risa baja escapó de mis labios.

—Interesante…

En ese momento, una voz familiar habló detrás de mí.

—Sabía que eras tú.

Giré.

Haruna estaba allí.

Cabello oscuro desordenado. Expresión relajada. Ojos observadores.

Mi supuesto amigo.

Alguien con quien almorzaba en la escuela.

Alguien que siempre sonreía demasiado.

—Haruna… sobreviviste.

Sonreí con alivio.

Por dentro pensé otra cosa.

Qué útil.

Él también sonrió.

—Claro. No planeo morir tan pronto.

Nuestros ojos se cruzaron por un instante.

Y en ese instante…

Ambos entendimos algo.

Los dos estábamos pensando.

Calculando.

Midiendo.

+++++

—¿Viste las ventanas? —preguntó él.

—Sí.

—Entonces sabes lo que significa.

Asentí lentamente.

—Experiencia… sin matar.

Haruna sonrió un poco más.

—Exacto.

Silencio.

Alrededor, los soldados seguían disparando. Los monstruos caían uno tras otro.

Las personas aplaudían.

Algunas lloraban de gratitud.

Pero nosotros…

Estábamos pensando en otra cosa.

+++++

—El ejército va a limpiar las primeras mazmorras —dijo Haruna en voz baja—. Van a hacer el trabajo peligroso.

Lo miré.

Él continuó:

—Y nosotros podemos estar cerca.

—¿Para crecer?

—Para crecer.

Una pausa.

Luego añadió:

—Es eficiente.

Sentí una pequeña chispa de respeto.

Porque había llegado a la misma conclusión que yo.

+++++

—Aunque… —dije— eso implica riesgo.

—Todo implica riesgo —respondió—. La diferencia es cuánto obtienes a cambio.

Nuestros ojos se cruzaron otra vez.

Había algo invisible entre nosotros.

Una cuerda tensa.

Cooperación… pero no confianza.

+++++

—Podríamos ayudarnos —dijo Haruna—. Dos personas sobreviven mejor que una.

Sonreí.

Una sonrisa amistosa.

Perfecta.

—Claro. Somos amigos, ¿no?

Por dentro pensé:

Por ahora.

Y en sus ojos vi algo similar.

Mientras seas útil.

+++++

Un monstruo cayó cerca.

Una nueva ventana apareció frente a mí.

[Experiencia obtenida.]

Mi nivel subió.

Sin pelear.

Sin sangrar.

Sin arriesgar demasiado.

Solo…

Estando en el lugar correcto.

+++++

Miré a los soldados.

Personas entrenadas.

Disciplinadas.

Arriesgando sus vidas para proteger a otros.

Y pensé algo que probablemente no debería haber pensado.

Son recursos.

Recursos extremadamente valiosos.

+++++

Haruna habló de nuevo.

—Ryuven.

—¿Sí?

—Este mundo… va a cambiar mucho.

Miré la mazmorra.

La sangre.

Los cuerpos.

Los soldados.

Las ventanas del Sistema flotando frente a todos.

—Sí.

Él sonrió ligeramente.

—Me alegra no estar solo.

Yo también sonreí.

—A mí también.

Pero la verdad…

Era distinta.

No me alegraba tener compañía.

Me alegraba tener una ventaja.

+++++

El cielo se agrietó un poco más.

La humanidad celebraba haber sobrevivido al primer contacto.

Pero yo sabía algo que la mayoría aún no entendía.

Esto recién comenzaba.

Y en este nuevo mundo…

Las personas fuertes no solo se definían por su poder.

Sino por su capacidad de usar a otros.

Miré a Haruna de reojo.

Él hizo lo mismo.

Dos sonrisas.

Dos máscaras.

Dos ambiciones silenciosas.

La cooperación más peligrosa…

Es la que nace entre personas que planean traicionarse algún día.

Y nosotros…

Acabábamos de convertirnos en socios.

Por ahora.

More Chapters