UNAS HORAS MAS TARDE LUEGO DE LA REUNION
Charles observó con detenimiento el brillo amarillento que emanaba del dial en la muñeca del joven, procesando la información con calma
-Entonces, para que me quede claro... no se trata de una mutación ni de un fallo genético *comentó Charles* ¿Es una transformación gradual hacia una raza alienígena producida enteramente por el... Omnitrix era?
Legión asintió, aunque el movimiento hizo que sus orejas de tigre se agitaran con un tic nervioso por encima del metal.
-Exactamente. Es un error en el sistema de transformación *respondió Legión
Jean Grey, que estaba de pie cerca de la ventana, frunció levemente el ceño mientras cruzaba los brazos.
-Si es así, ¿no puedes simplemente acelerar el proceso? *preguntó Jean* Convertirte inmediatamente en esa forma, como haces con tus otras transformaciones, y luego esperar a que el tiempo se agote para volver a ser tú.
Legión suspiró con frustración y comenzó a presionar el dial del Omnitrix, intentando forzar una selección.
El dispositivo, sin embargo, solo emitió unos leves pitidos tecnológicos que parecían burlarse de él.
-Ya lo intenté *mascullo Legión, y su voz distorsionada sonó como estática de radio enfurecida* Pero no responde. El sistema está bloqueado en este estado de transición.
Emma Frost, recostada con elegancia en uno de los sillones de la sala, arqueó una ceja mientras lo observaba
-¿Y no es algo que puedas arreglar? *preguntó Emma, jugueteando con un mechón de su cabello* Me resulta curioso que alguien que porta un traje de tecnología tan avanzada no pueda solucionar un simple "crasheo"
Legión soltó un gruñido profundo. Sus puños se cerraron con fuerza, y el aire que expulsaba por las rejillas de la máscara salía caliente.
-¡Déjame decirte algo, Emma Grace Frost! *exclamó* ¡El Omnitrix no es una simple computadora que puedas resetear o apagar! ¡Su complejidad es astronómica! ¡No es un juguete que se arregle dándole un golpe... aunque Rath tenga muchas ganas de golpear algo ahora mismo!
En ese momento, Hank McCoy se acercó con pasos cautelosos, ajustándose las gafas con fascinación científica en los ojos.
-Legión, si el aparato está reescribiendo tu código genético de forma tan... fascinante *comenzó, extendiendo un poco la mano hacia la cabeza del joven* tal vez podría tomar una pequeña muestra para estudiarla. Ya sabes, puramente por el bien de la ciencia. Podría ayudarnos a entender qué está fallando y—
Antes de que Hank pudiera terminar, Legión reaccionó con agresividad. Se giró con rapidez y soltó un rugido potente y distorsionado directamente hacia el rostro del profesor azul.
-¡GRRRRRRRRRRRR! *el sonido retumbó en las paredes de la sala.
Hank dio un salto hacia atrás, levantando las manos en un gesto defensivo mientras retrocedía varios pasos a toda prisa.
-¡Está bien, está bien! *exclamó Hank con la respiración agitada* Interpretare eso como un "no" rotundo. La ciencia puede esperar... y mi integridad física también.
Legión, al rostro de sorpresa de Hank, bajó la cabeza y cerró los ojos tras la placa del casco. Su pecho subía y bajaba con fuerza mientras obligaba a sus pulmones a seguir un ritmo constante.
-Perdón...No era mi intención.
Scott, que había estado observando la escena apoyado contra la pared, soltó una pequeña risa y se cruzó de brazos, mirando de reojo hacia la dirección donde solía estar Logan.
-¿Entonces por eso esa actitud tan... extrema? *preguntó Scott con tono burlón* Es como si estuviéramos viendo a un Logan 2.0. Solo te falta el puro y empezar a llamar a todo el mundo "novato" para completar el cuadro.
Legión se tensó al instante.
Sus orejas de tigre se aplanaron y un nuevo gruñido empezó a formarse en su garganta.
Estuvo a punto de ponerse en pie de un salto para gritarle algo al líder de los X-Men, pero se detuvo a medio camino. Apretó los puños hasta que los guanteletes de su armadura chirriaron y se obligó a sentarse a la fuerza en una de las sillas, que crujió bajo su nuevo peso.
-¡Déjame decirte algo, Scott Summers! *comenzó, pero bajó el volumen, respirando hondo* No me compares con él. Lo que pasa es que los Appoplexianos... son seres de un carácter extremadamente fuerte. No son solo agresivos, son la personificación de la testarudez y la pasión bélica.
Hizo una pausa, pasándose una mano por el cabello naranja que cada vez nacía con más fuerza.
-Su impronta genética es tan fuerte que influye en mi psique durante la transformación. Sigo siendo yo, no he perdido la memoria ni mis valores, pero es como si una parte de mi personalidad, la más impulsiva y feroz, se viera amplificada... mucho. Es como intentar conducir un coche de carreras que solo sabe ir a máxima velocidad; yo tengo el volante, pero el motor solo quiere seguir y no parar
Charles asintió con una expresión de comprensión, empatizando con la lucha interna que el joven estaba describiendo.
-Es admirable Legión *dijo Charles suavemente* Mantener el control cuando tu propia biología te empuja hacia la agresión requiere una gran voluntad
Emma soltó una risita al escuchar las palabras de Charles, levantándose del sillón para caminar con paso lento hacia Legión.
-Oh, Charles, siempre tan noble. Pero creo que el gatito necesita algo más *dijo mientras se acercaba.
Legión la siguió con la mirada tras la placa frontal.
Cuando Emma estuvo tras el, extendió su mano y comenzó a frotar la parte superior de su cabeza, justo entre las orejas.
Legión soltó un gruñido de advertencia que vibró en el aire, pero Emma no se inmutó. Sus dedos bajaron hasta encontrar un punto específico en la base de la oreja felina.
De repente, la resistencia de Legión se desmoronó. Su cuello se estiró hacia el toque de Emma y su pierna derecha empezó a dar pequeños golpes rítmicos contra el suelo.
-Me encantan los felinos *comentó Emma* Seguramente querrás un lugar donde pasar el día, ¿no? Podrías venir a mi edificio. Tengo la mejor comida, una cama enorme y, si te portas bien, mandaré a instalar rascadores gigantes y pelotas para que puedas jugar hasta cansarte.
Legión se quedó así unos segundos, con la cabeza ladeada y los instintos de Rath traicionándolo, hasta que se dio cuenta de lo que estaba pasando.
Se sacudió violentamente, haciendo que Emma retirara la mano con suavidad mientras mantenía su sonrisa.
¡DÉJAME DECIRTE ALGO, EMMA GRACE FROST! *rugió Legión, poniéndose de pie de un salto tan repentino que la silla salió disparada hacia atrás* ¡RATH NO ES LA MASCOTA DE NADIE! ¡RATH ES UNA INCREÍBLEMENTE FUERTE Y AVANZADA MÁQUINA DE COMBATE QUE PODRÍA ANUDAR TUS BRAZOS COMO SI FUERAN PRETZELS Y LUEGO USARLOS PARA SALTAR LA COMBA!
Se inclinó hacia ella, mostrando los colmillos tras su casco, aunque se detuvo un segundo al verla de cerca, soltando un bufido de aire caliente.
-¡Y NO CREAS QUE PORQUE TIENES UNA APARIENCIA QUE HARÍA QUE UN ÁNGEL SE RETIRARA POR ENVIDIA Y UN ROSTRO QUE RATH ENCUENTRA... MOLESTAMENTE ATRACTIVO, PUEDES TRATARME COMO A UN LINCE DE ZOOLOGICO! ¡NADIE DOMA A RATH! ¡RATH SE DOMA A SÍ MISMO Y A VECES NI SIQUIERA RATH PUEDE HACER ESO PORQUE RATH ES DEMASIADO PARA RATH!
Se quedó con el dedo alzado, temblando de pura indignación, antes de dejarse caer de nuevo en el asiento, que por cierto, fue puesto en su lugar gracias a la telequinesis de Charles
-No, gracias *masculló, mirando ahora hacia Charles* Profesor... sé que tal vez es mucho pedir, pero... ¿podría quedarme en la mansión?
Xavier guardó silencio un momento, intercambiando una mirada significativa con Jean y Scott antes de volver a centrar su atención en Legión. El Profesor esbozó una sonrisa amable y comprensiva.
-Somos aliados jovencito *afirmó Charles* Y a diferencia de Erik y Raven, estaré encantado de ayudarte en lo que necesites.
El Profesor entrelazó sus dedos sobre el regazo y continuó con tono sugerente.
-Aparte, hoy los estudiantes tienen el día libre. Podrías pasar el rato en tu habitación si prefieres la privacidad, o intentar salir y hacer algunos amigos. He notado que te llevas bastante bien con el grupo de Kitty; estoy seguro de que querrán agradecerte personalmente por haberlos sacado de aquel aprieto.
Legión asintió, aceptando las palabras del Profesor con una inclinación de cabeza.
-Un día debería ser suficiente,para entonces, el sistema debería haber completado el ciclo y podré estabilizar el dial. Agradezco que me dejen estar aquí.
Emma soltó un suspiro dramático, fingiendo una decepción que no lograba ocultar su sonrisa divertida. Se acercó un poco más a él, reduciendo la distancia hasta quedar casi a la altura de su oído
-Es una verdadera lástima *murmuró Emma, y su aliento rozó la oreja del felino* Pero mi oferta sigue en pie. Si te cansas de estar rodeado de adolescentes con las hormonas alborotadas, mi edificio te esperará con todas las comodidades que pueda ofrecerte.
Legión la miró de reojo, manteniendo las orejas bajas y el cuerpo en tensión. Estaba claramente en guardia, no contra un ataque físico, sino contra las peligrosas caricias de esa mujer que parecían anular sus instintos de combate de forma tan humillante.
Emma se apartó y caminó hacia la puerta
-No los entretendré más *dijo, deteniéndose antes de salir* Me llevaré a Hellion conmigo. Charles, estaremos en contacto para discutir los siguientes pasos.
Charles asintió con cortesía, despidiéndola con un gesto de la mano.
-Hasta pronto, Emma. Cuida de Julián.
Con su salida, la habitación pareció recuperar un poco de oxígeno. Legión se quedó mirando fijamente la puerta por la que ella se había ido, con las orejas todavía un poco bajas.
-Esa mujer es peligrosa, Xavier *sentenció Legión.
Charles sonrió y negó suavemente con la cabeza.
-No es alguien malvada. Simplemente es una mujer que siempre se mueve en base a sus propios intereses y a los beneficios que pueda obtener. Es pragmática, a su manera.
Pero Legión no parecía estar escuchando la lección de Charles. Seguía perdido en su propia indignación interna.
-¡Escúchame, Charles Francis Xavier! ¡Rath debe cuidarse de sus caricias! *exclamó, cruzándose de brazos con fuerza* ¡Un guerrero del calibre de Rath no debería doblegarse por un simple roce de manos en su pelaje! ¡Es una táctica de desestabilización psicológica de alto nivel!
Charles se quedó callado, simplemente observándolo, mientras que Jean y Scott compartieron una mirada divertida tras él, aguantándose la risa ante el drama del guerrero afectado por unos mimos.
Aprovechando que Legión estaba distraído con su discurso sobre la dignidad, Hank se deslizó con agilidad por el flanco derecho del joven. Sus dedos azules se extendieron con precisión, a milímetros de uno de los pelos anaranjados que sobresalían de su nuca.
Sin embargo, antes de que pudiera cerrarlos, Legión giró el cuello con un movimiento brusco.
-¡DÉJAME DECIRTE ALGO, HENRY PHILIP MCCOY! *rugió Legión* ¡EL ADN DE RATH ES PROPIEDAD EXCLUSIVA DE RATH! ¡SI LA CIENCIA QUIERE UNA MUESTRA, LA CIENCIA VA A TENER QUE VENIR AQUÍ Y TRATAR DE ARRANCÁRMELA MIENTRAS RATH LE ENSEÑA A LA CIENCIA POR QUÉ NO DEBERÍA METERSE CON RATH! ¡¿TE QUEDÓ CLARO, DOCTOR PELUDO?!
Hank retiró la mano a la velocidad del rayo y comenzó a silbar una melodía distraída mientras miraba el techo, fingiendo que solo estaba inspeccionando la habitación.
-Vaya, qué molduras tan interesantes tiene este despacho, ¿verdad, Charles? *murmuró Hank, retrocediendo hacia su escritorio con paso rápido y haciéndose el tonto bajo la mirada de Legión.
Jean entonces se volvió hacia Charles con una expresión más seria, dejando de lado las bromas por un momento.
-¿Y qué pasará con Magneto? *preguntó Jean* ¿Vamos a dejar que Erik se lleve a todas esas personas en cuanto se recuperen?
Charles guardó silencio un instante. Se acercó a una pequeña mesa lateral, tomó un vaso de cristal y se sirvió agua con calma. Tras beber un sorbo, suspiró.
-Si ellos desean ir con Erik, están en su derecho de hacerlo, Jean *respondió Charles* Nosotros no podemos ofrecerles un hogar permanente a todos. Podemos ayudarlos, proporcionarles recursos o llevarlos al lugar que ellos elijan, pero no podemos retenerlos. Supongo que, dadas las circunstancias, la mayoría verá en Genosha la seguridad que buscan.
Legión, que había estado escuchando en silencio mientras seguía vigilando a Hank, intervino de repente.
-¡Déjame decirte algo, Charles Francis Xavier! *exclamó, captando la atención de todos en la sala* Rath también tiene una oferta que hacerles a los metahumanos. Rath también tiene un lugar donde podrían hospedarse.
Se cruzó de brazos, ensanchando el pecho.
-Pero Rath no habla de un refugio donde esconderse, ni de una fortaleza. Habla de un lugar al que puedan llamar hogar como corresponde; un sitio donde los humanos y los metahumanos coexistan de verdad, sin muros de por medio. Mañana, cuando estén mejor, Rath hablara con ellos.
Scott se detuvo un momento, mirando a Legión con escepticismo.
-¿Tienes un lugar así? *preguntó Scott* ¿Un sitio donde humanos y mutantes vivan juntos sin más?
Legión infló el pecho con un orgullo evidente, haciendo que las placas de su armadura se tensaran.
-¡Rath no miente! *exclamó* Es un proyecto que está más cerca de ser realidad de lo que creen.
Hank, que había estado procesando las palabras del joven, intervino, dejando de lado por un momento su deseo de obtener una muestra de ADN.
-He notado que usaste el termino "metahumano" *comentó la Bestia* ¿Te refieres con eso a los mutantes? ¿O es una clasificación distinta?
Legión asintió con firmeza, cruzándose de brazos.
-Rath prefiere ese término. La palabra "mutante" tiene demasiada carga negativa en este mundo, suena a error, a algo que debe ser corregido o temido. "Metahumano", en cambio, implica evolución, un paso más allá de lo humano pero sin dejar de formar parte de la misma especie. Si queremos cambiar la mentalidad de las masas, tenemos que empezar por cómo nos definimos a nosotros mismos., ¡Es cuestión de marketing y de respeto, y Rath exige ambos!
Hank guardó silencio, sopesando la lógica detrás de las palabras. Intercambió una mirada con Charles, quien se llevó una mano a la barbilla en un gesto pensativo.
-No es una mala idea *admitió Charles suavemente* El lenguaje moldea la percepción. A veces, un cambio de nombre es el primer paso para un cambio de paradigma.
Scott, viendo que la conversación amenazaba con extenderse otra vez, señalo la puerta
-Podrán charlarlo luego cerebritos. Sígueme *señalo a Legion con una mano* Te llevaré a tu habitación y te acompañaré personalmente... por si las dudas *dijo Scott, antes de girarse hacia Jean y Charles con una media sonrisa* Es mejor que no se cruce con Logan por los pasillos; no quiero una pelea de gatas en la mansión ahora mismo.
Jean soltó una pequeña carcajada, cubriéndose la boca con la mano, mientras Charles negaba con la cabeza sin borrar su sonrisa.
Scott volvió la mirada hacia el frente, pero se detuvo al encontrarse con el rostro de Legión a escasos centímetros del suyo.
-¡DÉJAME DECIRTE ALGO, SCOTT SUMMERS! *gruñó Legión, invadiendo el espacio personal de Scott hasta que sus visores casi se tocaron* ¡RATH NO ES NINGUNA GATA! ¡RATH ES UN MACHO APPOPLEXIANO DE RAZA PURA, LA CÚSPIDE DE LOS GUERREROS GALÁCTICOS! ¡NO TE ATREVAS A COMPARAR A RATH CON UN SIMPLE FELIS CATUS DOMÉSTICO QUE PERSIGUE PUNTOS ROJOS EN LAS PAREDES Y BEBE LECHE DE UN PLATO! ¡SI VUELVES A CONFUNDIR A UN DEPREDADOR COMO RATH CON UN MININO DE SALÓN, VAS A DESCUBRIR POR QUÉ MI ESPECIE NO NECESITA CAJAS DE ARENA!
Scott mantuvo la compostura, simplemente asintió con calma, restándole importancia al asunto.
-Como digas. Solo sígueme.
Legión resopló, pero asintió y comenzó a caminar detrás de Scott, dejando atrás el despacho de Xavier.
En la sala, Hank se quedó de pie, observando la espalda del joven con una expresión de profunda decepción y las manos vacías.
Jean se acercó a él y le puso una mano en el hombro en señal de apoyo.
-Tranquilo, Hank *le dijo con suavidad* Ya tendrás otra oportunidad
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Scott lo guio hasta una habitación amplia y bien ventilada en el ala este. Se detuvo en el umbral y señaló el interior.
-Puedes quedarte aquí. Es una de las más resistentes y estarás tranquilo. Mandaré a alguien para que te traiga algo de comer y de beber en un momento.
Legión entró en la estancia mientras Scott se retiró cerrando la puerta tras de sí.
Solo en la habitación, el héroe comenzó a caminar de un lado a otro como un animal enjaulado. El silencio de la habitación solo hacía que el zumbido del auricular en su oido fuera más molesto. Se rascó con brusquedad, sintiendo el metal del dispositivo contra su piel sensible.
-¡DÉJAME DECIRTE ALGO, APARATO MOLESTO QUE ESTÁ EN LA OREJA DE RATH! *rugió, llevándose la mano al auricular para arrancarlo.
-¡Señor, por favor tranquilícese! No se quite el auricular *la voz de Sid resonó directamente en su canal auditivo* Necesito monitorear sus signos vitales y permanecer en contacto con usted. Si lo rompe, deberé buscar otras formas de comunicarme
Legión se detuvo con los dedos apretados sobre el dispositivo, respirando con pesadez.
-¡LA ÚNICA VOZ QUE DEBE ESTAR EN LA CABEZA DE RATH ES LA VOZ DE RATH! *gritó al aire, con el brazo temblando por el esfuerzo de no arrojar el aparato contra la pared.
Sin embargo, tras unos segundos, sus hombros cayeron un poco. Cerró los ojos y soltó un gruñido que se fue transformando en un suspiro. Se volvió a ajustar el auricular con cuidado.
-Lo siento, Sid *murmuro, bajando la cabeza* Rath... yo...no quería gritarte. Es este ADN el que pone me pone de mal humor.
-Está bien *respondió Sid* Es un efecto secundario de la transformación que no puede evitar, por ahora. Mantenga la calma, ahora mismo le recomiendo...
De repente, Legión soltó un rugido de sorpresa.
Su cuerpo sufrió un espasmo violento y se encorvó mientras sus músculos se inflaban, ganando varios centímetros de altura y anchura en un instante.
El sonido de la armadura ensanchándose llenó la habitación, las placas metálicas de su pecho y hombros se agrietaron y desaparecieron por la mitad, dejando al descubierto su torso ahora cubierto de un espeso pelaje anaranjado con rayas negras.
Su melena creció, volviéndose más salvaje y larga, cayendo sobre sus hombros, sus manos humanas se cubrieron de pelaje denso, mientras sus uñas se alargaban.
Aunque el casco permanecía intacto, el cambio, que antes solo resaltaba por un cambio físico ligero y las orejas de animal, ahora se profundizo aun mas
El joven levantó la vista, encontrándose de frente con un espejo de cuerpo completo que colgaba en la pared opuesta.
Se quedó allí, observando la imagen que le devolvía el cristal
-¡DÉJAME DECIRTE ALGO, ESPEJO MENTIROSO! *rugió por instinto, pero su voz se apagó al notar como sus uñas se alargaron
Se quedó en silencio, analizando el pelaje anaranjado que ahora cubría sus brazos y el torso que asomaba entre los restos de su armadura. Sus orejas se movieron con irritación.
-Genial... simplemente genial *susurro, y esta vez su tono era una mezcla extraña entre la furia de Rath y la amargura de Legión* Mírate. Ahora resulta que te estás transformando en un furry.
Se pasó una mano peluda por la frente, sintiendo la textura del vello Appoplexiano. Una imagen cruzó su mente, sus amigos de su mundo original viéndolo en este estado. Se imaginó las bromas pesadas y las risas incontrolables al verlo convirtiéndose lentamente en un "tigre antropomórfico"
A pesar de la agresividad que le recorría las venas, una pequeña carcajada escapó de su garganta.
-Si esos idiotas me vieran ahora... se burlarían de mí hasta llorar *susurró, y por un breve segundo, la rabia de Rath fue reemplazada por una punzada de nostalgia* Sería malditamente gracioso.
La puerta de la habitación se abrió de par en par con un estruendo, interrumpiendo el momento de introspección de Rath frente al espejo.
-¡¿Alguien pidió pizza?! *exclamó Jubilee, entrando como un torbellino con cuatro cajas de pizza apiladas, seguida de cerca por Bobby, Kurt, Illyana, Cessily, Kitty y John.
Al ver la figura frente al espejo —un Legion más alto, con melena salvaje y los brazos y pecho cubiertos de pelaje anaranjado y rayas negras— Jubilee soltó las cajas sin pensarlo. Kurt reaccionó al instante, teletransportándose para atrapar las pizzas en el aire con un ¡BAMF!, mientras ella se lanzaba en un abrazo frenético hacia el pecho del Appoplexiano.
-¡DÉJAME DECIRTE ALGO, HUMANA...! *rugió Rath, pero fue interrumpido.
-¡¡GATITOOOOOO!! *gritó Jubilee a todo pulmón, aferrándose con fuerza a su nuevo pelaje.
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BUENAS, COMO ESTAN? ESPERO QUE BIEN
BUENO, LA TRANSFORMACION SIGUE SU CURSO, RATH TENDRA QUE PASAR UN DIA EN LA MANSION X HASTA QUE PUEDA VOLVER A LA NORMALIDAD, MIENTRAS TANTO, TENDRA QUE LIDIAR CON SUS PARTICULARES INQUILINOS
VEREMOS COMO SIGUE LA COSA EN EL PROXIMO CAPITULO
POR CIERTO, MAÑANA IRE CON MIS AMIGOS A VER LA NUEVA PELICULA DE SILENT HILL...MAS LE VALE SER BUENA...POR LA SEGURIDAD DE TODOS EN EL CINE
COMO SIEMPRE, MUCHAS GRACIAS POR SU APOYO Y SUS COMENTARIOS, LOS AGRADEZCO
NOS VEMOS LA PROXIMA, UN BESITO :)
