Cherreads

Chapter 4 - Star wars comic del 1977 numero 10

(Star Wars pertenece a sus respectivos dueños y no me pertenece, le pertenece o sea le Lucasfilm Ltd. LLC y The Walt Disney Company)

Este cómic de Star Wars fue publicado por Marvel Comics en 1977 y yo hago una novelización del mismo. 

El trabajo de Han Solo parecía bastante sencillo.

 

¡Reúne un grupo de guerreros alienígenas y salva una aldea del forajido y sus jinetes de las nubes merodeadores!

 

Pero en el acuerdo original, nadie mencionó nada sobre un coloso nada amigable.

 

Pero entonces, todos asumieron que el viejo chamán era un tonto senil.

 

Incapaz de invocar a un coloso escamoso perdido en la roca y la leyenda de aduba-3.

 

Con el simple propósito de arremeter y destruir a esta banda de forajidos.

 

Especialmente a su líder, Serji-X... ¡el arrogante!

 

- ¡Recuerdo haber oído historias sobre esta bestia cuando era joven! Y hay algo que me viene a la mente: si no hacemos algo, ¡simplemente no va a desaparecer! Y ya saben lo que eso significa. ¡No más tributos de esta aldea... no más diversiones femeninas! Reflexiona el líder de los bandidos en su mente.

 

- ¡Vamos, hombres! ¡Deshagámonos del grandullón! Ordenó Serji listo para combatir con la enorme fiera sin titubear.

 

- ¡Fronk! Gruño el wookie observando al gigante lagarto, preguntando que era eso.

 

- ¡No me preguntes, Chewbacca! ¡Esto no estaba en el plan original! Declaro Solo igualmente desconcertado por lo que estaban viendo ahora.

 

- ¡¿Y ahora qué, Solo?! Por si el tamaño y la fuerza de ese Behemoth no ya eran suficientes. Comentó el spinner algo tenso por la situación de riesgos en la que estaban ahora.

 

- ¡Sí, ya lo sé, Hedji! Viene equipado con una especie de bláster integrado. Noto Solo cómo el gigante disparaba un haz de láser de su entrecejo.

 

- Agradece una cosa que el coloso no nos haya atacado aún. Afirmó el corelliano cómo el ente no lo había atacado a ellos todavía.

 

Pero sí atacó a aquellos contra quienes el chamán lo invocó para luchar, es decir, Serji-x y sus socios.

 

De hecho, el Behemoth parece no notar la presencia de Han Solo y su pequeño ejército de mercenarios.

 

- ¡Oye! ¿Qué hace ahora? Se preguntó Serji observando curioso que estaba haciendo el gigante.

 

- ¡Está creando un derrumbe! ¡Eso es! ¡Cuidado! ¡Y muevan los vehículos muchachos! Ordenó el jefe bandido en alerta para que se movieran, lamentablemente varios de los pilotos cercanos de las aeronaves fueron aplastados por las rocas.

 

- ¡¡¡Nos estamos derribando como moscas!!! ¡Y nuestros blásters ni siquiera lo perturban! Notó el subordinado de Serji viendo que nada podía lastimar en lo más mínimo al coloso.

 

- ¡Oye, jefe! ¿Qué tal si nos olvidamos de esta aldea de pobres y salimos de aquí mientras podemos? Consultaba el mismo subordinado del líder bandido, viendo que no servía de nada luchar.

 

- ¡¡No!! Se está volviendo algo personal entre esta bestia y yo. Y todavía tengo ganas de ponerle las manos encima a esa chica, Merri. Protestó el hombre de bigote mirando su objetivo a derribar.

 

- ¡¡Así que lucharemos hasta que esa cosa muera!! Exigió Serji listo para acción y siguió contra el reptil.

 

De repente, al crear un derrumbe, el coloso casi aplasta a la banda del corelliano, pero se lanzaron lejos del impacto.

 

 

- ¿Qué estabas diciendo, Solo, acerca de que el grandullón ataca solo a los malos? Cuestionó el Spinner al contemplar donde casi es eliminado por la bestia.

 

- Acabamos de interponernos en el camino del gigante, eso es todo. Declaro Solo viendo cómo no podía hacer nada contra la enorme fiera reptil imponente.

 

- ¡Mmmm! Esta armadura podría haberme salvado de los deslizadores del cielo, pero me temo que no realizaría una función similar contra la del gigante. Aseguro el anciano, viendo que su blindaje no sería eficaz contra el enorme ente.

 

- Entonces mantente escondido detrás de estas rocas, Kihotay. ¡Y dejemos a nuestro amigo Behemoth hasta que termine el trabajo para el que el viejo lo llamó! Pidió el corelliano esperando que el ente haga el trabajo por ellos.

 

- ¡Solo quedan unos pocos hombres! Y sin ellos, mejor me rindo ante esos mercenarios. ¡Pero Sergi-X! ¡El arrogante no se rinde ante nadie! ¡Jamás! Y como mis hombres están hasta las manos con su labor ahora mismo, ¡parece que tendré que matar a la bestia yo mismo! Concluyó el jefe pandillero viendo el panorama desalentador que contemplaba frente a sus ojos al ver cómo caían sus socios.

 

- Ese viejo... ¡Lleva años parloteando sobre poder controlar un monstruo legendario! ¡Me parece que no solo estaba masticando la especia! ¡Ahí está, controlándola como un maestro! Se quejó el villano de bigote mientras observaba con incredulidad el poder del chamán, creyendo que estaba loco, pero realmente tenía ese poder ahora.

 

- De acuerdo, ya que no podemos ni rascarle la piel a esa bestia. Parece que tendré que atacarla de la única manera que sirve de algo. ¡Eso es, viejo! ¡Quédate ahí parado y serás un blanco perfecto! Declaro Serji estaba listo para acabar con el viejo de una vez.

 

El chamán no se mueve y Serji-x el arrogante, quiso acabar con él. lamentablemente, para ambos, tanto el chamán como el jefe forajido son pisoteados por un solo pie gigantesco del coloso y sin su líder, los pocos jinetes de las nubes que quedan caen rápidamente.

 

- ¡Supongo que ese es el fin de esos forajidos!, pero ¿qué pasa con el Behemoth? Se pregunta a sí mismo el contrabandista viendo a la bestia sin control haciendo destrozos.

 

 

- Bueno, ¿qué pasa con eso? Reclamó Hedji no importándole las consecuencias de lo que podría pasar con el coloso.

 

- ¡Con el viejo muerto, podría haber malas noticias para toda mi aldea y para todos sus habitantes! Declaro preocupado Jimm de lo que podría pasarle a su poblado.

 

- ¡El chico Starkiller no está solo suponiendo, Solo! Sin el chamán para tomar las decisiones, ¡ese gigante está empezando a enojarse mucho! Advirtió el conejo, viendo a lo que se enfrentaban ahora, debido al descontrol del coloso.

 

- ¡Creo que estás recibiendo mi mensaje, Jaxxon! Afirmó Han, viendo que su socio entendió el punto.

 

- ¡Y esta vez no creo que sea tan particular sobre a quién pisotea! Aseguro Jax sabiendo el peligro que representaba el ente.

 

- ¡Alto, Solo! No nos unimos a esta lucha tuya para luchar contra ningún monstruo. Nos pagan para deshacernos de Serji-X y sus compinches, y como parece que ya no los veo por aquí. Reclamó Amaiza viendo que ya habían terminado el trabajo para el que la contrataron.

 

- ¡Escúchenme, todos ustedes, fanáticos del espacio! ¡No nos ganamos el sueldo que recibimos por este trabajo! ¡El Behemot lo hizo! Cuestionó al contrabandista viendo cómo sus socios querían dejar el trabajo a medias.

 

- ¡Y si quieren cobrar el dinero, más les vale que quede un pueblo en pie para pagarnos! Además, me está empezando a caer bien la gente de este pueblo. Argumentó corelliano sabiendo que necesitaban a los pobladores vivos para que alguien les diera su sueldo.

 

- ¡Está bien, está bien ya! ¡Así que sabemos que eres un poco blando con la hembra Merri para que ustedes dos puedan quedarse discutiendo al respecto! Pero ya sabes cómo somos nosotros, los tipos conejos cohetes: ¡¡simplemente no podemos quedarnos quietos!! Vocifero el lepi llamando la atención del coloso sin miedo alguno.

 

-¡¡Jaxxon!! Advirtió Foxtrain viendo cómo el conejo fue directo hacia la fiera corriendo hacia ella.

 

- Y como siempre digo: "Nunca envía a un hombre a hacer el trabajo de un conejo". Proclamó Jax disparando sus armas contra el gigante, mientras igualmente el reptil disparó su haz láser hacia el intrépido lepi, pero solo logró disparar por encima de su cabeza.

 

- ¡Ese último disparo casi le arranca la cola al conejo! Expreso Han viendo cómo el impacto láser con las rocas de la ladera cercana de la montaña.

 

- Pero aunque no lo alcanzó, la explosión golpeó la pared de roca. Notó el contrabandista preocupado viendo cómo iba a haber un desprendimiento del cual una pequeña roca le golpeó la mano del conejo haciendo que soltara su arma.

 

- ¡Conejeras celestiales! ¡¡Las rocas me sacaron el arma de la mano!! Se quejó el conejo mientras se lanzaba hacia adelante para agarrar su pistola.

 

- Tengo que llegar a esa cosa horrible antes. No pudo terminar de dialogar Jax mientras estaba arrodillado para poder recoger su blaster, porque fue interrumpido por un diálogo de su socia femenina.

 

- ¡Baja el blaster, Jax! ¡Y sal de ahí! Advirtió la fémina de cabello blanco observando la peligrosa situación en la que estaba su conocido.

 

- ¡En eso estoy, Amaiza! ¿Pero estas orejas caídas mías detectaron un poco de cariño en tu voz? Afirmó el conejo mientras sigue intentando alcanzar su arma.

 

- Cómo mi madre nos dijo a los ochenta niños: ¡Nunca funciona!, casarse con una buena chica de una bonita madriguera, y. No pudo terminar de recordar el dicho de su progenitora debido a que fue agarrado por Foxtrain.

 

- Casi no lo cuento. Declaro el lepi agitado al haber sido agarrado por su compañera mientras una gran piedra cayó donde estaba con anterioridad.

 

- ¡Tal vez debería hacerme revisar la vista si alguna vez salimos de este lío! Se recomendó a sí mismo Jax mientras veía a su compañera.

 

La fémina y el conejo terminaron contra el suelo al lanzarse en dirección opuesta a donde había pisado la criatura para evitar morir aplastados.

 

- ¡Vamos, Chewie! ¡Haz que ese cuerpo wookiee tuyo de siete pies se mueva a máxima velocidad! Pidió Solo a su compañero para que ayudara a los agitados socios que estaban en el suelo.

 

- ¿Se encuentra bien, señora? Consulta Han a su socia, a quien levantó del suelo y la sostuvo de sus hombros con sus manos.

 

- ¡Acabo de torcerme el tobillo!, ¡pero viviré! Se quedó Foxtrain mientras intentaba ponerse de pie.

 

- ¡HRUG! Asintió el peludo compañero mientras estaba listo para ayudar a Jax.

 

- ¿Y tú, Jaxxon? Consulta Solo queriendo saber el estado de tu socio.

 

- ¡Me dejaron sin aliento... y me despeinaron la cola!, pero por lo demás... estoy bien. Razono el conejo mientras el wookie lo ayuda a ponerse de pie.

 

- ¡Está bien! Entonces, antes de que las rocas comiencen a caer de nuevo... Chewie, lleva a amaiza a un lugar seguro. Pero no aprietes demasiado. Pidió el contrabandista a su socio para que se llevara a la herida que apenas podía caminar.

 

- ¡Mira grupo! Si vamos a matar a esas botas de reptil andante, tendremos que hacerlo en equipo. ¡Todos pónganse detrás de estas rocas! Ordenó Han a sus compañeros para que estuvieran donde tenían que dirigirse.

 

Todos se movieron alejados del gigante y donde indicó Solo

 

 

- Entonces, si logramos mantenernos alejados del monstruo el tiempo suficiente para planear algún tipo de ataque en grupo. Razonó al corelliano, mientras pensaba en cómo atacar y vencer al coloso.

 

- De hecho, serían tontos si pensaran que semejante dragón podría ser aniquilado con sus métodos toscos, pues requiere las habilidades de alguien entrenado en la sagrada orden de los Caballeros Jedi. Aseguro que Don Wan, por sí mismo, pensaba mientras contemplaba a la fiera desde lejos.

 

Solo pude sentir un gran estruendo, así como los demás pudieron observar más desprendimientos de piedra. El responsable era el enorme reptil que había encontrado donde se escondían él y su pandilla.

 

- ¡¡Ups!! ¡Haremos nuestra planificación más tarde! Porque ahora mismo, ¿adivinen quién ha vuelto? Bromeó el corelliano a sus socios al poder contemplar a la fiera.

 

- ¡RUNK! Cuestionó el chico peludo sobre el criterio de su socio.

 

- ¡No quise decir eso literalmente, Chewie! Declaro Solo viendo la situación de riesgos donde estaban.

 

- Bien, héroes... quítense de la vista y háganlo rápido. ¡El gigante nos está disparando esos rayos otra vez! Advirtió Han notando que el reptil estaba usando su haz láser haciendo volar las rocas.

 

Todos se ocultaron, evadiendo la vista el reptil gigantesco

 

- Pero si no nos ve por un tiempo, ¡quizás pienses que nos ha atrapado! Entonces quizás ganemos tiempo para... Declaro Han en voz algo baja mientras barajaba las posibilidades para crear una estrategia.

 

Lamentablemente, fueron atacados antes de que pudieran seguir lo que tenían planeado.

 

 

- ¡Abandonen ese plan! ¡Está listo para atacarnos de nuevo! Y apunta directo a ese objetivo. Alertó Solo y justo en ese momento cayó una enorme piedra cercana que casi aplastó al grupo del corelliano.

 

- ¡Hola Chewbacca, vámonos de aquí! Pidió el contrabandista, viendo que no había seguros en ese lugar.

 

- Si alguien alguna vez me dijo que tendría que correr tanto en esta misión. Se quejó el lepi algo agotado de correr de un lado para otro.

 

- ¡GFK! Reclamo el wookie para que el corelliano se quite de su camino.

 

- Puedo apartarme del camino yo mismo, ya sabes. Bromeo Han con su peludo socio.

 

- ¡El gigante no se rinde, verdad?! Declaro Hedji mirando el panorama poco talentoso que estaban viviendo ahora.

 

- ¿No? bueno, ¡nosotros tampoco! Y tengo una idea de cómo podríamos deshacernos de esa pesadilla. Concluyo Han listo para ejecutar su plan de ataque.

 

- Pero se necesita el sable de luz de Don-Wan para hacerlo. ¿Me oye, Don Wan? Nunca digas cómo llevar el arma de un caballero Jedi. Afirmó el corelliano queriendo usar el arma de su socio para luchar, pero cuando volteó buscándolo, pero no lo encontró y siguió buscándolo con la mirada hasta que finalmente lo halló y al verlo temió por su bienestar.

 

-¿Don-wan? ¡Ay, no! ¡Miren! ¡Tenemos que ayudarte! Pidió el contrabandista muy preocupado, viendo cómo el anciano estaba frente a la bestia sin miedo alguno.

 

Pero lo que Han Solo acaba de ver no significa nada para la piloto de una pequeña nave espacial, que ahora se alza veloz desde la densa jungla del cuarto satélite del planeta Yavin, para ser tragado por el espacio silencioso.

 

- ¡Nunca debí haber escuchado al general Dodonna ya los demás! ¡Debería haberlo hecho de inmediato! Declaro Leia, arrepintiéndome de dudar de ir con el rubio en su arriesgado viaje.

 

 

- Algo le ha pasado a Luke y voy a encontrarlo, aunque tenga que hacerlo sola. Aseguro Organa sin titubear y lista para seguir con su viaje.

 

- Se fue con los dos robots a buscar un nuevo planeta para los rebeldes, y justo cuando vio algo y estaba a punto de decirnos qué era, ¡perdimos toda comunicación con él! ¡Y no hubo forma de que pudiéramos volver a contactarlo! Afirmó Leia muy intranquila sobre el destino de su conocido.

 

- Pero si logro encontrar el punto en el que estaba Luke la última vez que supimos de él, ¡quizás pueda hacer algo! No puedo dejar que lo secuestren, una víctima más de la rebelión contra el imperio. Declaro la princesa estando preocupada por su valiente subordinado y su peligrosa misión.

 

- ¡Qué lástima que Han Solo tuviera que irse en su amada nave para gastar su recompensa! ¡Me vendría bien la ayuda de ese saltador de estrellas ahora mismo! Lamento la chica castaña mientras sigue con su viaje.

 

Mientras, con Han y su pandilla, quedaron mirando cómo el supuesto jedi iba contra el coloso.

 

- ¿Ayuda? Un caballero Jedi no necesita la ayuda de nadie, y mucho menos de un mercenario como el señor Solo. Solo necesito un sable de luz en mi mano firme, ¡y el coraje y la habilidad para usarlo! Proclamó Kihotay, listo para el combate y sin titubear.

 

- ¡Behemoth! ¡Y, si te atreves, enfréntate a mí! Retó al anciano queriendo entablar su contienda con el reptil.

 

Ya sea la voz del anciano o el arma pulsante que sostiene, algo atrae la atención del Behemoth.

 

- ¡Mira! ¿Ves lo que está haciendo ese viejo loco? Exclamó el corelliano mientras apuntaba con el dedo la demente maniobra del supuesto jedi.

 

- ¡Claro que sí! Él está alejando a ese monstruo de nosotros... ¡Para que pueda enfrentarlo solo! Admiro Jimm viendo la valentía desmedida de Don-Wan.

 

- ¡Quizás no esté tan loco! Tal vez realmente era un caballero jedi... ¡Y sabe algo que nosotros ignoramos! Aseguro el Spinner viendo cómo el viejo iba hacia al frente como si supiera lo que hacía.

 

- ¡Sí! ¡Cómo hacer que te maten en una lección fácil! Bromeó el contrabandista viendo el acto suicida del anciano.

- ¿Oyes sus abucheos, Behemoth? ¡Creen que Don Wan Kihotay es demasiado viejo para el noble arte del combate! Sin embargo, incluso con tan avanzada edad, aún conserva la fuerza que permite incluso a estos huesos rígidos y cansados. Volvió a proclamar Don-Wan mientras observaba cómo el coloso volteaba la cabeza para atacar con su láser.

 

- ¡Puedo evadir cualquier rayo infernal que puedas lanzarme! Afirmó Kihotay mientras se apartaba del ataque mientras blandía su espada.

 

- Y ahora, Behemoth, ¡ha llegado la hora del combate final! No hace falta añadir nada. ¡Pero solo uno de nosotros saldrá con vida de esta contienda! Confirmo el anciano listo para esta lucha sin posible retorno.

 

Con valentía, el anciano aspirante a caballero avanza hacia el gigante y, aunque solo sea por un instante, el monstruo se detiene y levanta su escamosa cabeza.

 

—¿Ves eso? El monstruo reacciona de forma extraña, cuanto más se acerca con el sable de luz, ¡entonces creo que mi presentimiento es correcto! Creo que sí. Concluyo Solo confirmando sus sospechas sobre el viejo.

 

- Oye, Hedji... Spinner, ¿dónde crees que vas? Consulta al contrabandista, a su socio viendo su arriesgada maniobra, ver cómo el Spinner iba en dirección donde estaba Don-Wan.

 

- Dónde ya deberían haber estado todos, Solo. ¡Ayudando a un viejo guerrero que arriesgó su vida para salvarnos a todos! Razono el felino humanoide está decidido a apoyar al supuesto Jedi.

 

- ¡Escúchame, Don-Wan! Quizás te topaste con un sable de luz en algún lugar, después de que aplastara a los verdaderos caballeros Jedi, y quizás te creyó que era un Jedi. Teorizo a Hedji incrédulo de que Wan pudiera hacer todo lo que afirmaba.

 

- ¡Pero no eres lo suficientemente rápido para seguir esquivando esos rayos! Desestimo las habilidades del anciano el spinner, sabiendo el riesgo que correría.

 

- ¡Atrás! Nadie... ni los humanos ni los Spinner deben interferir en la tarea de un caballero Jedi. ¡Eliminar a la bestia es mi misión! ¡Y lo mataré! Proclamó listo para su duelo a muerte.

 

- Intenté razonar contigo, kihotay, ¡pero no me escuchaste! Está bien, entonces no lo hagas. Concluyo Hedji cansado de la testadura actitud del anciano.

 

- ¡Recibirás mi ayuda, lo quieras o no! Insistió el Spinner mientras lanzaba sus espinas hacia el reptil gigantesco.

 

Desafortunadamente, las púas solo enfurecieron más al behemoth y Wan pudo evitar otro disparo láser de la bestia con suerte.

 

- Las púas no sirvieron de mucho, ¿verdad? Notó el chico Starkiller viendo la nula efectividad de las armas del Spinner.

 

- ¡No son las púas! ¡Es ese sable de luz lo que está irritando a ese monstruo! ¿No ven todos lo que está pasando? Indago el contrabandista, pudiendo contemplar la ira del gigante por el sable de Don-Wan.

 

- La espada actúa como un pararrayos anticuado. ¡Interfiere con el rayo de energía que la criatura dispara desde su aleta! Confirmo el corelliano, lo que permite comprender su punto de vista.

 

- Incluso un tonto bruto como ese puede sentir que el sable de luz es una amenaza para su vida. ¡Por eso, cuanto más se acerca Don-Wan, más loco actúa el gigante! Pero el viejo es demasiado lento. Si pudiera correr rápido, tal vez podría hacerlo. Razono Han viendo cómo el arma tenía ese efecto en la enorme fiera.

 

- ¡¡URK!! Gronk??? Preguntó el peludo socio, viendo si tenía la posibilidad de cargar a su camarada para ayudarle en su deber.

 

- ¡Hasta yo entendí eso!, Chewbacca!, ¡hazlo! Confirmó la dama de cabello blanco para que el wookie hiciera lo que quería.

 

EL amigo peludo cogió al contrabandista con su brazo y lo cargó mientras corre velozmente

 

- Oye, socio, ¿qué haces? Consulta desconcertado Solo viendo el actuar de su socio.

 

- Oh ya te entiendo. Concluyó el contrabandista viendo qué quería hacer exactamente su compañero.

 

- ¡Seguro! ¡¡Con esas piernas tuyas en forma de tubo de estufa y la velocidad que vienen con ellas, quizás aún podamos salvar al viejo loco!! Argumentó el corelliano teniendo la esperanza de poder lograr lo que se proponía.

 

- ¡Es posible que todavía salvemos al viejo loco! Declaro Han esperanzado en poder detener el demente actuar de su socio.

 

Luego de una rápida caminata por parte del peludo socio hasta llegar cerca del supuesto jedi.

 

- ¡Está bien, amigo, bájame! Pidió con amabilidad Solo y este se puso de pie cuando lo soltó el wookie.

 

- Escucha, Don-Wan, ¡aprecio el heroísmo! Pero aunque tus intenciones sean buenas, ¡simplemente no lo estás logrando! Lamento Han desestimando las capacidades y posibilidades de que triunfe el anciano.

 

- ¡¡Solo!! ¡¿Por qué interrumpe mi santa tarea?! Consultó Kihotay viendo que su líder lo estaba interrumpiendo en su trabajo.

 

- Tienes algo que necesito, amigo, y solo pasé a pedirlo prestado. Pidió con amabilidad al corelliano mientras tomaba la espada del anciano.

 

- ¡No! ¡Comete la blasfemia! Declaró Don-Wan viendo la imprudencia de su líder.

 

- ¡Nunca he usado uno de estos aparatos!, y desde luego no soy un Caballero Jedi, pero he usado la mayoría de las otras armas de mano. ¡Así que quizás esta maravilla no me dé muchos problemas! Razonó Solo mientras corría hacia el reptil.

 

- Parece que oí una vez sobre un Jedi matando a un monstruo, algo así con un sable de luz. Algo sobre la hoja de luz que contrarresta la energía. Recordó al corelliano sobre los relatos que le contaron hace años.

- ¡Eso alimenta los rayos de aleta del monstruo. Argumentó el contrabandista mientras la fiera disparó su láser hacia él, pero lo pudo evadir a pocos metros de él.

 

- ¡Sí, por Dios! ¡¡¡Estuvo cerca!!! Afirmo algo aterrado por el mortal ataque que logro esquivar por poco.

 

- ¡Está bien, feo! ¡No tengo más tiempo para perder el tiempo contigo! ¡Ya es hora de que descubras si esa idea mía es correcta o incorrecta! Razono el contrabandista mientras sigue corriendo hacia reptil.

 

Luego, empujando con un arma que nunca antes había empuñado, Solo hace una estocada arrepentida hacia el pecho de la criatura, enterrando el arma en la caja torácica de la bestia.

 

Han sin saber cómo, al realizar su acción, corrió a toda velocidad en dirección opuesta a la fiera

 

El Behemoth se enloquece por el ataque de Han, golpeando y disparando a todo lo que se moviera o no se moviera, rugiendo horriblemente del dolor.

 

-Cubranse. Pidió el contrabandista a todos los presentes.

 

- ¡No sé si se hice daño al gigante! ¡¡Pero seguro que lo enojé!! Aseguro el corelliano viendo el estado agitado como enfurecido del coloso.

 

 

Pero, sorprendentemente, el coloso detiene repentinamente su ataque aleatorio... su enorme cuerpo se retuerce en convulsiones.

 

Entonces, el sable de luz destella en el pecho agitado del monstruo, se oye un extraño crujido desde donde la criatura...

 

- ¡La fuerza está con nosotros, Han Solo! ¡El sable de luz está destruyendo al coloso! ¡El demonio comienza a desintegrarse! Aseguro Kihotay viendo el resultado de la acción de su líder.

 

- ¿Yo sí, Chewie? ¡Parece que tu amigo contrabandista cumplió su promesa! Bromeo Han viendo que resolvió el asunto de manera efectiva.

 

Finalmente, la bestia revienta en una gran explosión, desvaneciéndose sus restos en el aire, haciendo desaparecer lo poco que queda del ser.

 

- ¡Supongo que todo se acabó, héroes! Concluyó Han viendo que ya no estaban ni los pandilleros ni el reptil gigante.

 

- ¡No del todo, líder! Mis bolsillos todavía están vacíos. Reclamó el lepi esperando su dinero.

 

- ¡No lo serán, en cuanto los campesinos nos paguen! Razono Solo esperando que lleguen los aldeanos.

 

- ¡Hablando de eso, aquí vienen! Anuncio Foxtrain al observar la llegada de los lugareños.

 

- ¡Excelente! Luego, después de recibir mi parte, finalmente podrá salir de este planeta de mala muerte. Afirmó jimm queriendo usar el dinero para irse allí.

 

- ¡Hola, Jim! ¡Vi lo que hiciste hoy! ¡Fuiste muy valiente! Alabo Merri viendo el valor de la acción del chico.

 

- ¡Pero ni siquiera me habías mirado antes! Declaro el muchacho starkiller viendo la falta de atención de la chica hacia él.

 

- ¡Te estoy mirando ahora, Jimm! ¡Y quizás puedas cambiar hacerte de opinión sobre dejar nuestra pequeña aldea! Aseguro Merri coqueteando con el joven mientras se acercaba a Solo.

 

- Pero primero... Gracias, Han Solo. Por salvar nuestra aldea y también por rescatar al niño Starkiller. Agradeció la chica rubia con un tono de gratitud.

 

Después de que se encuentren recogidos los pagos escasos.

 

- ¡Así que no conseguí a la chica! ¿A quién le importa? Era bastante joven de todos modos, ¡al menos ahora puedo permitirme sacar del empeño al Halcón Milenario! Razono el corelliano viendo lo que vivió aquí.

 

- Y aunque solo fuera por un minuto, me di una idea de lo que es ser un caballero Jedi. Declaro emocionado el contrabandista con su experiencia previa.

 

Y cinco héroes cansados regresan a sus monturas bantha, lejos del poblado

 

- Nos vemos, Solo, pásate por la aldea algún día, ¿entiendes? Se despidio Jimm de su anterior jefe mientras estaba junto a la chica rubia.

 

 

- El fin -

 

More Chapters