Star Wars pertenece a sus respectivos dueños y no me pertenece, le pertenece o sea le Lucasfilm Ltd. LLC y The Walt Disney Company)
Este cómic de Star Wars fue publicado por Marvel Comics en 1977 y yo hago una novelización del mismo.
— ¡El jinete que controlaba a ese monstruo también le hizo algo al otro! Ya no ataca nuestra nave... ¡La empuja! Contempla Skywalker desconcertado por lo que estaban presenciando ahora mismo.
- ¡Oh amo! ¿Eso es bueno o malo en lo que respecta a lo que estamos? Consulta el autómata sin saber qué pensar de aquello.
- Sé que es fantástico, C-3PO. Pero... creo que quieren salvar nuestra nave espacial. Descifró el chico rubio las intenciones del jinete de fieras marinas.
- Disculpe, señor. 2D está levantando una especie de conmoción. Notó el robot viendo los sonidos que hacía su compañero.
- FUWEET. Alerto el astromecanico de presencia de vehículos mecánicos acercándose.
- Afirma que sus sensores están detectando algún tipo de nave mecanizada en la zona. Notó el autómata dorado lo que quería informar a su compañero.
- Francamente, señor Luke, creo que chapotear en el agua antes de abandonar la nave* puede haber corroído sus filamentos de percepción porque no detecto nada. Concluyó el robot, al ver el criterio de su socio, al no poder sentir nada en su radar.
- ¡Espera, C-3PO! Detrás de nosotros... en el horizonte… las naves Hydra… no sé cómo se llaman aquí, ¡pero se deslizan sobre el agua como yo solía dar vueltas por Tattoine en mi viejo deslizador terrestre! Comentó Luke recordando sus viejos tiempos en su mundo natal.
- ¡¿No es una analogía un tanto extraña, señor?!, ya que no parece haber tierra. Dudo que el ser mecánico vea la rara comparación de su dueño.
—Sean lo que sean, C-3PO, ¡están armados y abren fuego contra esos monstruos marinos, con nosotros atrapados en medio! Advirtió Luke viendo en la peligrosa situación en que estaban metidos
El aire se llena con el gemido y el crujido de los rayos láser, mientras con la suerte de su lado ninguno de los disparos logra llegar a la cápsula de escape.
Mientras el jinete del monstruo agita su extraño bastón en el aire, no emite ningún sonido o señal notable.
Sin embargo, tanto su pendiente serpentina… como su contraataque parecido a un dragón responden inmediatamente como si estuvieran estimulados.
Entonces, por un momento, se pierden en las oscuras profundidades. Sus atacantes armados avanzan constantemente y luego la fiera desciende debajo del agua y asciende volcando a uno de los barcos con su cabeza como si fuera un juguete.
Pero las otras dos embarcaciones no son tan fáciles de atrapar. Girando bruscamente en las aguas espumosas, apuntan con sus armas y percutan disparos contra el enorme dragón marino.
- ¡Encierra en un círculo los miserables engendros marinos! Él pagará por destruir ese Hydra-skimmer. Ordeno uno de los ocupantes de los botes de guerra.
- ¡Atrápenlo en un fuego cruzado!, y mantente atento. Ordenó uno de los ocupantes de los navíos flotantes mientras disparaban sus armas.
- El señor dragón. Notifico uno de los ocupantes viendo cómo surgió de nuevo el lagarto marítimo verde que volcó otro bote
Sin embargo, incluso cuando el jinete de la serpiente hunde al segundo deslizador.
¡Su montura reptil se acerca a la línea de fuego láser abrasador del tercero!
- ¡Lo tenemos! Unos cuantos disparos más y '¡ya está!' Comentó uno de los ocupantes de los navíos marítimos.
Pero el jinete no espera, con las dos criaturas heridas a sus órdenes… se retira.
- ¡Deja de disparar! ¡Están fuera de alcance! ¡Huyendo como ratas azotadas! Noto uno de los tripulantes dando a entender que no tenía caso seguir luchando contra los colosos marinos.
- Algunos azotes… ¡Nos costaron dos skimmers y no obtuvimos nada que mostrar! Se quejó uno de los sobrevivientes de los vehículos volcados mientras los de la lancha lanzan cuerdas para recoger a los náufragos.
- ¡No estés tan seguro! Puede que el gran premio se haya hundido, pero algo se mueve ahí fuera. Y brilla como metal. Diviso uno de los tripulantes, la cápsula de Luke.
Desplieguen los ganchos magnéticos. Ordenó uno de los ocupantes a uno de sus subordinados, lo cual hizo y estos magnetos con cuerdas salieron directo hacia el vehículo del joven jedi y se imantaron al mismo.
- C-3PO, creo que estamos rescatados… nos guste o no, o eso creo, aunque no sé qué intenciones tendrán. Dudo Skywalker viendo sin confianza de lo que podría pasar ahora.
- ¿Por qué, señor, tengo la sensación de que no será así? Cuestiono el droide temeroso de lo que podría pasar a continuación.
Momentos después, la sensibilidad del droide traductor dorado se pone a prueba… mientras la cápsula es arrastrada a la hidra-nave.
— ¡Rayos! ¡Esa olla de hierro para estofado todavía tiene algunos trozos de carne! Bromeó uno de los ocupantes del bote.
—Pero… ¡Uno de ellos lleva un traje metálico! Notó uno de los tripulantes al ver al droide.
—¡Eso no es un traje, idiota! ¿Has olvidado toda tu tradición extraterrestre…? Indago, otro de los tripulantes.
—¡El joven salta-estrellas viaja con un droide auténtico! ¡Ese pequeño trozo de tuercas y tornillos a su lado también lo es! Y cualquiera de los dos tiene suficientes componentes para que el gobernador nos perdone por los skimmers perdidos. Expuso uno de los tripulantes viendo las posibilidades.
—Devuelvan al chico, a los peces... Desmantelen las máquinas para que no causen problemas. Ordenó uno de los tripulantes a sus camaradas para que ataquen al rubio.
- Ahora espera un minuto. Pidió amablemente el futuro caballero jedi.
Lamentablemente, la tripulación se puso de forma poco agradable y muy agresiva contra Luke, así que este último activo su sable de luz y dio estocadas de advertencia.
- ¡Un sable de luz!, ¡el cachorrito con la cara descubierta es un jedi! Se sorprende uno de los tripulantes al ver el arma.
- ¡Dije espera! Declaro el rubio con su arma en alto para que no se acercaran.
¡Jedi! Incluso en este momento de peligro, Luke se emociona con la palabra… y desea que sea verdad, desea que fuera como su padre, cuyo sable empuña, y como Obi Wan Kenobi, el hombre que lo entrenó.
- No lo soy todavía. Expresó el rubio mientras pensaba en ser un jedi.
- Ben Kenobi fue el último de la línea orgullosa. Y apenas había empezado a enseñarme sobre la fuerza cuando cayó en duelo con Darth Vader. Sin embargo... a veces, todavía siento como si él estuviera conmigo. Pensó el joven soldado lanzaba patadas mientras lanzaba estocadas de advertencia mientras cortaba las armas de los tripulantes.
- ¡Al menos sus palabras ciertamente lo son! Estimó el chico rubio, viendo a sus oponentes mientras seguía lanzando ataques de forma defensiva.
- Incluso si esa hoja láser solo roza… ¡Eres algas en rodajas! Advirtió uno de los ocupantes mientras retrocedía con miedo.
- ¡No puede girarlo en todos los sentidos a la vez! ¡Atáquenlo a por él rápidamente desde todos lados! Propuso uno de los tripulantes del navío listo para luchar contra el joven jedi.
- BADEEP. Expresó R2 viendo la desventaja en la que estaban ahora.
- ¡Tiene razón, R2! ¡Pobre amo Luke! Ciertamente, estamos condenados en este momento. Lamento el droide viendo la situación de riesgo en la que estaba ahora.
- ¡R2! Estás goteando lubricante en la cubierta. Alguien podría limpiarlo. Pidió robot con amabilidad, pero antes de poder terminar dialogar, en breve vio lo que tramaba su pequeño amigo y eso fue que el aceite sirvió para hacer caer a varios piratas contra el suelo al hacerlos resbalar.
Luke salta sobre el aceite y empieza a golpear como patear a los tripulantes mientras sostenían sus armas, las que el rubio cortaba con su sable, hasta que llegó a los controles del barco
- ¡Está bien!, ¡suficiente!, más movimientos contra mí o mis droides. Y uso mi sable de luz para destruir los controles de navegación. Amenazó el rubio mientras ponía su arma cerca de las consolas de mando del navío.
- ¡Tranquilo, muchacho! Eso nos dejaría varados… a merced de cualquier señor dragón que apareciera. Negoció uno de los marineros para que el rubio no hiciera nada insensato.
- Entonces, ¿dejen de lado sus hostilidades? ¿Es un acuerdo? Quiero hablar con tu "gobernador". Exigió Skywalker a sus oponentes para saber más de ellos y su líder.
- ¡Y quiero que mis amigos y yo estemos de una pieza cuando lo hagamos! Volvió a exigir al rubio mientras tomaba asiento al lado de sus autómatas.
Luke es obedecido a regañadientes por la tripulación, la vieja nave avanza hacia el horizonte lejano y las maravillas que aguardan más allá.
Al llegar a su destino, miran gigantes barcos de madera, aspecto artístico y artesanal, donde había varias viviendas y edificaciones encima de los mismos
- Amo Luke… ¡Me temo que esto representa más información de la que mis circuitos de comprensión pueden asimilar! Comentó el droide dorado al contemplar desconcertado las embarcaciones de enormes dimensiones.
- ¡Tampoco estoy seguro de qué es, C-3PO! ¡Pero espero que nuestra reunión con el "Gobernador" pueda cambiar todo eso! Declaro, joven soldado rebelde, esperanzado de que sea así.
- Cuando nos acercamos por primera vez a la distancia de exploración de este mundo acuático, los instrumentos de nuestra nave detectaron lo que pensé que era una gran masa. ¡Evidentemente era esto! Evidenció el chico rubio al poder observar con sus propios ojos lo que detectan en sus sensores.
- Recuerdo, señor, esperábamos que este mundo sirviera como una nueva base rebelde. Recordó el droide la posibilidad de usar este planeta como un nuevo cuartel.
- Ahora solo espero que no sirva como nuestro lugar de descanso final. Temió el robot amarillo por su posible destino fatal.
- BADOOP. Sugirió el droide astromecanico queriendo ver si podían darse un baño de aceite.
- ¡No, R2, con eso no me refiero a un baño de lubricación prolongado! Se quejó C-3PO viendo el deseo de su socio.
- No te preocupes, C-3PO. Creo que puedo hacer entrar en razón a la persona a cargo. Esperamos que sea razonable. Afirmó Luke esperando de que el líder de la flota de barcos fuera negociable en su forma de pensar.
- ¡Tendrás tu oportunidad, hijo! ¡Ese es el gobernador Quarg esperando en el muelle! Divisó uno de los tripulantes a su jefe en las cercanías de su destino.
El gobernador Quarg se veía como un hombre humano adulto, maduro, piel blanca, cuerpo corpulento, vestido con un uniforme militar celeste lleno de medallas, una capa roja, un casco militar en su cabeza.
- ¡Cuando nos presentamos con varios skimmers menos, es probable que no este de buen humor al ver eso! Aseguro uno de los tripulantes prediciendo la posible frustración y rabia de su líder al ver que perdieron varios navíos.
Y cómo la embarcación atraca en el muelle
- ¡Guardias! ¡Agarra a todos a bordo! ¡Quiero que los ahorquen por traidores!, en nuestra guerra con los señores dragones. Los hombres son prescindibles. ¡Los skimmers definitivamente no lo son! Desprecio el gobernador sin piedad alguna al ver cómo había regresado con menos embarcaciones que antes.
- Esperé, su señoría. Pidió uno de los tripulantes en tono de súplica a su superior.
- ¡Mira lo que trajimos!, robots!, ¡compensan con creces esos skimmers averiados, señoría! Notifico uno de los tripulantes mostrando al par de autómatas.
- Sí. ¡Señor! ¡No podrían haber aguantado otra misión de todos modos! Aseguro otro de los tripulantes, dando a entender su falta de eficacia en el combate.
- Quizás haré que el maestro maquinista desmonte tu captura y juzgue su valor. Entonces me decidiré por ti. Cuestionó Quarg queriendo saber si valían la pena los droides.
- Gobernador Quarg, ¡mejor escúcheme antes de decidir nada! No creo que haya nadie en todo este problema flotante suyo que sepa cuánto valen realmente estos droides... ¡y de una pieza! Expuso Skywalker, dando a entender el valor de sus compañeros mecánicos.
—¡Bien dicho, señor! Apoya al droide de protocolo a su dueño.
- ¡¿Quién demonios es este?! Consultó Quarg desconcertado, viendo al imprudente desconocido muchacho.
- Lo encontré con los robots. Blande un sable de luz como uno de esos caballeros Jedi de los que hablan las historias. Mencionó a uno de los tripulantes a su líder.
- Ser un Jedi es mucho más que eso… o eso insistía siempre mi padre. Los comparaba con sacerdotes, guerreros o magos. Pero, claro, ¡también los odiaba y les temía! Recordó al líder de los marinos sobre lo que había oído de los Jedis.
- No soy tan ingenuo como papá, mi joven y rudo amigo. Pero has despertado mi curiosidad lo suficiente como para escucharte. Claro, si no me gusta lo que oigo... serás el primero en ser ahorcado. Advirtió Quarg mientras se daba la vuelta.
— ¡Guardias! Tráiganlo a él y a sus amigos metálicos con nosotros. Ordeno al jefe del asentamiento flotante.
Mientras los blásters de los guardias lo siguen, Luke envaina su sable y sube con sus compañeros al muelle
— ¡Por aquí, muchacho... y rápido! Como gobernador de esta nave, tengo mejores cosas que hacer que entretener a un náufrago de fuera del mundo. ¿Vas a decirme algo o no? Indago al líder del asentamiento flotante.
— ¡Lo que no daría por el don de la palabra de Han Solo... o al menos, por su confianza en sí mismo! Mejor aún, ¡me gustaría ver al Halcón Milenario rugiendo para sacarnos de aquí! Lamento Luke en sus pensamientos recordando a su viejo conocido.
Y curiosamente, ese deseo no es tan descabellado como Luke siente al ver cómo la gran puerta de madera se cierra de golpe tras él. Mientras tanto, a unos años luz de distancia.
Un poderoso crucero de batalla está dando el salto al hiperespacio. Su destino es el sistema Drexel.
En la bodega de la gran embarcación está la nave de contrabando corelliana de Han Solo, el Halcón Milenario.
Y en su puente del crucero está el propio Han Solo, sintiéndose inusualmente tenso.
- ¿Cómo me meto en situaciones, cómo está? Estando con Crimson Jack, uno de los piratas espaciales más letales de la galaxia. Pensaba Solo con la mente preocupada de que el pelirrojo descubriera su engaño.
- Mientras se dirigía hacia un sistema estelar que la mayoría de los veteranos dicen que debería evitarse como una manada de banthas en estampida, ¡con la princesa que planeó este movimiento encerrada bajo cubierta esperando ser rescatada! Lamento el contrabandista, sabiendo de los peligros que afrontaba ahora.
- ¿Qué pasó con los viejos tiempos cuando yo era un simple contrabandista… y solo tenía que preocuparme por dejar atrás a los barcos del imperio y ser asesinado por empleadores descontentos como Jabba el hutt? Reflexionó el corelliano en su mente, viendo la situación tan riesgosa en la que había metido y recordando sus tiempos donde todo era más sencillo.
- ¿Problemas, señor Solo? Consulta el jefe pirata viendo cómo su socio manipulaba los controles para poder llevar al sistema donde tenían que ir.
- Odiaría pensar que mi nuevo socio tiene algo en mente y no lo comparte conmigo. Reclamó Crimson viendo que estaba muy pensativo su camarada.
- Bueno, no quería herir tus sentimientos, Jack, pero esta nave es un cacharro difícil de manejar. Se quejó Han diciendo esto para desviar la atención.
- Entra en deformación con toda la gracia de una babosa terrestre veruliana. Tiene el tamaño y la potencia de fuego para hacer todo lo que necesito, señor Solo. Protestó Jack viendo los cuestionamientos de su socio.
- Aunque debo admitir que recibió algunos servicios bastante duros justo antes de que lo adquiriera de la flota imperial. Aclaro el pelirrojo diciendo de dónde adquirió su navío.
- ¡Todo un logro, Jack..! ¿Cómo lo lograste? Consulta Han queriendo saber cómo logró conseguir su amada nave.
- Por estar en el lugar correcto en el momento correcto, Solo. Poco después de que la alianza rebelde obtuviera su primera gran victoria sobre las fuerzas del imperio, este crucero fue uno de ellos. Aparentemente, escapó de la batalla principal, solo para quedar a la deriva sin poder hacer nada cuando sus reactores fallaron, momento en el que yo y los míos aprovechamos la oportunidad de quedarnos aquí. Relato al pelirrojo cómo aproveché la oportunidad.
- Consiguieron poner varios cazas TIE en acción defensiva contra nosotros, pero el esfuerzo de mis chicos y yo estuvimos a la altura del desafío; el combate anterior había eliminado a la mayor parte de su tripulación. Abordamos ante una ligera resistencia, con la intención de saquear y huir. Siguió relatando al jefe pirata mientras seguía caminando junto a Solo.
- Entonces empecé a darme cuenta. Había muchos daños, pero muchos eran superficiales, y eso me hizo pensar. Reflexionó Crimson sobre cómo reutilizó el barco dañado para sus propósitos.
- ¿Por qué abandonarla, sí, en cambio, podría ser reclamada? Jack, nunca pensé que lo vería... ¡Eres un pirata con visión! Alago Han viendo que su camarada era un visionario y con planes para el futuro.
- Pero el costo para restaurarla es excesivo… incluso para un hombre moderadamente exitoso en su oficio como usted. Cuestionó el contrabandista, viendo que debería costar mucho poner en marcha una nave como esta.
- Encontré patrocinadores, muchachos... dispuestos a participar en las ganancias futuras. Afirmó el líder pirata, dando a entender que tuvo apoyo para reparar su nave.
- Entonces... ¡Eres prácticamente una corporación! Impresionante… pero ¿dónde está el romance? Dudo el corelliano viendo la falta de humildad del líder pirata al tener una nave tan grande.
- Se lo dejaré a los saltadores de estrellas como usted, señor Solo. Tengo ambiciones más allá de ser un pirata, y ese tesoro rebelde al que nos estás llevando en el sistema Drexel será un buen atajo para hacerlas realidad. Anhelo Jack esperanzado de poder lograr su sueño.
- ¡Esperemos que nunca descubras que ese atajo en particular es producto de la imaginación de la princesa Leia! Pensó Solo queriendo el pirata jamás supiera la verdad.
Algo interrumpió la mente de Han y esos fueron los gritos de los tripulantes de la embarcación espacial.
- ¡Capitán!, capitán! ¡Hay problemas en la plataforma de observación, señor! ¡Jolli se ha vuelto loca! Alertó uno de los subordinados piratas, dando a entender en la situación arriesgada en la que estaban.
- ¡¿Jolli?! ¿Qué le ha pasado ahora a esa dama sediento de sangre? Cuestionó el líder desconcertado al escuchar que su estimada subordinada estaba actuando mal.
El contrabandista y el pirata corrieron hasta donde estaba la chica, cabello morado, quien tenía un rifle blaster en mano y disparaba hacia unos piratas cubiertos detrás de un mueble
- ¡Inútil, bolsa de polvo de nebulosa! ¡Te freiré por atreverte a ponerme la mano encima! Amenazó la chica enojada por lo que le pretendían hacer.
- ¡Retrocede, mujer! Tú fuiste quien empezó a hablar de besarse. Mis compañeros y yo intentamos complacerte un poco. Protestó uno de los piratas viendo la indecisión de su compañera.
- ¡Basta, chica! ¿Qué diablos crees que estás haciendo en los sistemas estelares civilizados? Cuestionó Jack mientras arrebató de las manos el arma de su alterada socia.
- ¡Cocinando un simio espacial! ¡Solo porque una persona habla de algo no significa que esté lista para hacerlo! Cuestionó la chica de cabello morado, la forma de actuar de sus camaradas.
- ¡De todos modos es culpa de la princesa Leia! Ella es la que me hizo pensar con toda su tontería. Aseguró la pirata femenina, responsabilizando a la princesa sobre las ideas que le metió en la cabeza.
- ¿Sobre qué, Jolli? Consulta Solo desconcertado, queriendo saber qué dijo la noble de Alderaan.
- ¡De ti y de lo bien que besas, payaso corelliano! Se burló Jolli mientras intentaba darle una cachetada al contrabandista, pero este la esquivó a tiempo.
Luego la enojada fémina se fue por lado alejado de dos hombres
- Primero la princesa se abalanza sobre ti… y ahora, Jolli. ¿Cuál es ese poder que tiene sobre las mujeres, señor Solo? Consultó a Jack con algo de gracia la vibra agresiva que atraía a su socio.
- ¡No lo sé, pero espero perderlo pronto! Afirmó el castaño queriendo perder esa atracción negativa.
Mientras tanto, en la cabina del Halcón Milenario, descansando en la bodega del crucero, cierto wookiee de cien años termina la tarea que le ha sido asignada.
- ¡ORR! Anuncio Chewbacca dando a entender que tenía lista su tarea.
- ¿Qué quiere decir con eso? Indago, uno de los piratas sin saber qué pensar de las palabras del peludo compañero de Han mientras hablaba con su socio.
- No lo sé… pero no quiero discutir con él. Dudo el otro pirata a su camarada.
- ¡Sí!, ¡vigilarlo tampoco es mi idea de diversión! Si ya terminó con ese toque en la computadora que Jack quería, vámonos. Pidió el otro pirata a su compañero y ambos salieron de allí.
Y un rato después, en el puente de Crimson Jack... las luces de los instrumentos empiezan a parpadear.
- Es hora de bajar a velocidad sub lumínica, Sr. Solo. Ahora veremos qué tan precisas son las cartas que nos ingresó desde el Halcón. Dudo el líder pirata queriendo saber si los datos de la embarcación de Solo eran fiables.
- ¡Ahí lo tienes, Jack! ¡Drexel...! Y es un solo planeta. Nadie mantiene cartas más detalladas que un viejo explorador estelar como yo. Presumo el corelliano sus conocimientos de navegación le interesan.
- ¡No tan rápido, compañero! ¡Algo anda mal! Según nuestros escáneres… ¡Es un mundo acuático! ¡Los rebeldes no podrían tener un tesoro allí! Pregunta Crimson, incrédulo de que la alianza rebelde pudiera tener su fortuna aquí.
- ¿Y bien, Solo...? Estoy esperando noticias de esto... pero no mucho. Desestimo Jack viendo cómo que eran casi nulas las posibilidades de que hubiera una tesorería en este planeta.
Jack, todo está bien. Solo trae a la princesa aquí y te lo demostraré. Aseguro el corelliano queriendo mostrar que estaba en lo correcto.
- ¡Oh morir en el intento! Pensó Han para sus adentros.
-El fin -
