Cherreads

Awakening of the Monarch

KuroNova
7
chs / week
The average realized release rate over the past 30 days is 7 chs / week.
--
NOT RATINGS
108
Views
Synopsis
Después de morir en un accidente mientras protegía a su novia, renace en un mundo donde la magia y las mazmorras forman parte de la vida cotidiana. Con los recuerdos de su vida pasada, decide volverse fuerte para no volver a perder a nadie. Entrena desde niño, caza monstruos en el bosque y supera sus propios límites sin depender de ningún talento especial. Sin embargo, todo cambia cuando descubre una mazmorra desconocida y, en su interior, el cadáver del antiguo Monarca de los Muertos y las Sombras. Al aceptar su herencia, su destino queda sellado. Porque en un mundo donde los fuertes gobiernan… la muerte también necesita un rey.
VIEW MORE

Chapter 1 - Capítulo 1 — El instante que lo cambió todo

La lluvia era ligera esa noche.

No lo suficiente para cancelar nuestros planes. Solo lo suficiente para que ella se pegara más a mi brazo.

—Oye… ¿seguro que no te molesta caminar bajo la lluvia? —preguntó riendo.

—Mientras esté contigo, no —respondí, fingiendo confianza.

Ella rodó los ojos. Pero sonrió.

El semáforo peatonal cambió a verde.

—Vamos.

Tomé su mano y empezamos a cruzar.

Las luces de la ciudad se reflejaban en el asfalto mojado.

Todo era normal.

Demasiado normal.

Entonces…

Un motor acelerando.

Fuerte. Descontrolado.

Giré la cabeza.

Unos faros venían directo hacia nosotros.

Demasiado rápido.

El semáforo para autos estaba en rojo.

—Oye… —susurré.

En ese instante entendí.

No iba a frenar.

El mundo se volvió lento.

Ella seguía caminando, sin darse cuenta.

No pensé.

No dudé.

La empujé con todas mis fuerzas.

—¡CORRE!

Sentí sus dedos soltarse de los míos.

La vi caer hacia la vereda.

Sus ojos abiertos. Confundidos.

Luego…

El impacto.

Un golpe brutal contra mi costado.

El sonido de huesos rompiéndose.

El aire explotó fuera de mis pulmones.

El mundo giró.

Luces. Cielo. Asfalto.

Silencio.

Caí sobre la carretera mojada.

La lluvia ahora se sentía más fría.

A lo lejos escuché su voz.

—¡NO! ¡NOOO!

Intenté moverme.

No respondía nada.

Mi visión se volvía borrosa.

Las sirenas comenzaron a sonar.

Luces rojas. Azules.

Su rostro apareció sobre mí, empapado, temblando.

—¿Por qué hiciste eso…? —lloraba.

Quise sonreír.

Pero apenas moví los labios.

"Porque te amo."

No sé si lo dije… o solo lo pensé.

La lluvia golpeaba mi cara.

El cielo se volvió blanco.

Y después…

Negro.

Silencio.

—…¿Eh?

No había lluvia.

No había dolor.

No había cuerpo.

Solo vacío.

—¿Acaso… ya me morí?

Intenté moverme.

Nada.

No tenía peso.

Solo conciencia flotando en la nada.

El recuerdo del impacto volvió como un eco.

Sus ojos. Sus lágrimas. Su voz rompiéndose al gritar mi nombre.

"Al menos… está viva."

Esa idea me dio una paz extraña.

—Si ese fue el precio… entonces estuvo bien.

El tiempo dejó de tener sentido.

No sabía si habían pasado segundos… o siglos.

Entonces—

Algo cambió.

Un sonido.

Lejano. Rítmico.

Lub-dub.

Lub-dub.

¿Un latido?

Intenté enfocarme.

El sonido se volvió más fuerte.

Más cercano.

Y entonces lo sentí.

Calor.

Presión.

Un espacio reducido.

No era la nada.

Era… algo físico.

—Espera…

Intenté moverme.

Esta vez algo respondió.

Débil. Pequeño.

Una sensación líquida me rodeaba.

Y entonces escuché voces.

Amortiguadas. Distorsionadas. Pero reales.

—Está sano.

—Todo va bien.

Mi mente se congeló.

No…

No puede ser.

Intenté gritar.

Pero lo único que salió fue—

Un llanto.

Agudo. Frágil. Desconocido.

Luz.

Demasiada luz.

Y una voz suave dijo:

—Bienvenido al mundo.

Un grito escapó de mi garganta.

—¡Waaaaaa!

—¡Ya nació!

—¡Nuestro hijo ya nació!

Ojos nuevos.

Pulmones nuevos.

Un cuerpo pequeño.

—¡Es un varón! —rió un hombre con voz poderosa.

Sentí unos brazos fuertes sosteniéndome.

—Estoy ansioso por verte crecer, hijo mío. Te convertirás en un gran espadachín, igual que tu padre. ¡Jajajaja!

Pensé, aun siendo un bebé:

…¿Qué?

¿Reencarné?

Mi visión era borrosa, pero distinguí un rostro.

Una mujer hermosa.

Sonriente.

Con lágrimas en los ojos.

…Ella es mi madre.

Sin saber por qué, una emoción inmensa me llenó el pecho.

¿Acaso estoy feliz?

—¡Rikaaaa! —gritó el hombre—. ¡Ven, ya nació tu hermanito!

¿Hermana?

…¿Tengo una hermana?

Mi mente estaba hecha un caos.

Morí.

Eso lo recuerdo.

La lluvia.

El impacto.

Su voz llorando mi nombre.

Y ahora…

Tengo unos padres.

Una hermana.

Un nuevo cuerpo.

Un nuevo mundo.

¿Esto es… una segunda oportunidad?

No entiendo nada.

Pero cuando mi madre me sostuvo más cerca y mi padre rió con orgullo…

Sentí algo que no esperaba volver a sentir.

Calor.

Hogar.

Vida.

Mi pecho pequeño se agitó mientras lloraba, pero dentro de mí…

Estaba sonriendo.

Esta vez no seré débil.

Esta vez protegeré a quienes estén a mi lado.

Y si este mundo me dio otra oportunidad…

La viviré con todo lo que tengo.

Aunque no entienda por qué estoy aquí…

Estoy feliz de estar vivo.