Cherreads

Chapter 55 - NOS VEMOS LUEGO

Dos jovenes caminaban por el pasillo que llevaba al patio, donde se estaban quedando los metahumanos rescatados

El silencio era incómodo, pero Speed no aguantó más.

-¿Entonces yo no tengo voz ni voto en esto? *dijo notablemente molesto.

Legión no dijo nada. Siguió caminando en silencio, cosa que ya estaba sacando de quicio al velocista.

-No es justo *insistió Speed, acelerando para no quedarse atrás* Escapé de mi tiempo para demostrar que podía hacer las cosas solo y ahora resulta que soy el prisionero de un desconocido

El héroe seguía ignorándolo, lo que lo irritó todavía más.

-No tienes derecho a tenerme así. Quiero conocer este mundo, ver a mi abuelo, a mi tío... a mi mamá. Merezco una oportunidad, pero tú...

De pronto, Legión se detuvo y se dio la vuelta, acortando la distancia. Speed tuvo que retroceder por puro instinto.

-¿Por qué crees que por huir de tu tiempo y venir aquí tienes "derecho" a algo? Lo único que hiciste fue abandonar a tu familia y escapar de tus responsabilidades. Y no contento con eso, llegaste aquí solo para soltarle información del futuro a gente muy peligrosa y complicar todo todavía más.

Speed intentó decir algo, pero Legion lo interrumpió mientras lo señalaba con un dedo.

-Así que sí. Hasta que yo lo decida, vas a hacer cada maldita cosa que te diga sin rechistar. Es lo que te toca por haber causado este desastre. ¿Entendido?

Thomas no respondió. Bajó la mirada y se quedó callado.

Legión lo observó un momento más y retomó el camino. Tras unos segundos, Speed volvió a seguirlo, esta vez con la cabeza gacha.

Después de un rato, Legión habló de nuevo, como si estuviera atando cabos.

-Ahora que lo pienso... ¿conoces a Black Panther?

-¿El rey de Wakanda? *respondió Speed, un poco extrañado por el cambio de tema* Pues claro, es de los Vengadores más famosos. Mi tía decía que Wakanda fue el último país en caer gracias a lo sabio que era su rey.

Legión se detuvo de golpe y lo miró de reojo. Speed también se paró, confundido.

-¿Qué? ¿Qué dije?

El simplemente negó con la cabeza y volvió a caminar.

-Nada. Solo que ahora, por si no tenía suficientes problemas, hay otro más en la lista.

-¿A qué te refieres? *preguntó Speed, trotando para alcanzarlo* Si es por Black Panther, mi tía decía que era un gran hombre.

-Ese es el problema, en esta época, Wakanda todavía no se ha mostrado al mundo. Siguen cerrados a todos, para bien y para mal.

Speed se quedó mudo, sin captar el punto

-Eso significa que nadie sabe que Wakanda es una potencia *continuó Legión* Para el resto del mundo y para las organizaciones malvadas de ahora, solo son un país pobre en África que no le importa a nadie. Pero si les contaste todo lo que sabes... eso significa que ya saben la verdad sobre ellos. Y eso no es nada bueno.

==

Finalmente llegaron al área donde los refugiados estaban descansando. En cuanto vieron aparecer al héroe, el ambiente cambió por completo.

Legión buscó un pequeño desnivel en el terreno, una zona algo más alta que le permitiera ver a todos de frente mientras Speed esperaba dentro de la mansión. Al notar su presencia, la gente empezó a amontonarse, formando un semicírculo frente a él.

-¡Gracias por sacarnos de ese infierno! *gritó un hombre joven con el rostro lleno de cicatrices.

-¡Eres un héroe, muchacho! ¡Dios te bendiga! *exclamó una mujer mayor, intentando acercarse para tocar su hombro

Pero no todos los comentarios eran de agradecimiento. El dolor y el trauma de lo que habían vivido en los laboratorios empezaban a salir a flote 

-Dime que los mataste a todos *soltó un hombre de mediana edad, con los ojos inyectados en sangre* Dime que esos desgraciados pagaron por lo que nos hicieron.

-¡Espero que los hayas hecho pedazos! *gritó otro desde el fondo* No merecían una muerte rápida. Ojalá hayan sufrido tanto como nosotros antes de que los acabaras.

-¡Venganza! ¡Eso es lo que necesitamos! *se escuchó entre la multitud, mientras el tono de las voces empezaba a subir, cargado de rabia y desesperación.

Legión observó el panorama en silencio durante unos segundos. Entendía perfectamente de dónde venía ese odio, pero no podía permitir que la situación escalara. Lentamente, levantó una mano, pidiendo calma.

Casi de inmediato, el griterío empezó a bajar de volumen. Poco a poco, el silencio se apoderó del patio mientras todos fijaban sus ojos en su figura, esperando que dijera algo.

Legión esperó a que el murmullo se calmara y se enderezó

-Muchos ya saben quién soy, pero para los que no, me presento: soy Legión. Me da gusto ver que están mejor. Sé que lo que pasaron fue un infierno, pero aquí están seguros. Nadie va a volver a ponerles una mano encima.

Un hombre con la piel escamosa y grisácea, como si fuera de reptil, dio un paso al frente apretando los puños. Sus ojos amarillos estaban llenos de odio.

-¿Y qué pasó con los malditos que nos tenían encerrados? ¿Qué hiciste con ellos?

-Están fuera de combate, ahora mismo están bajo custodia y se van a entregar a las autoridades.

En cuanto dijo eso, el ambiente se prendió. La gente empezó a quejarse a gritos.

-¡¿A las autoridades?! *gritó una mujer que echaba chispas por las manos* ¡Esos tipos no merecen un juicio! ¡Son monstruos!

-¡Nos usaron como ratas! *exclamó otro desde atrás* ¡Nos hicieron sufrir solo porque se les antojó! ¡Entregarlos es una burla!

Legión levantó la mano para cortarlos antes de que la cosa pasara a mayores.

-Puede que tengan razón en lo que son *dijo alzando la voz* pero yo no trabajo así. La justicia se va a encargar. Van a tener un juicio y van a pagar por sus crímenes como marca la ley.

-¡Yo mismo los mataría para que paguen! *rugió el hombre de las escamas, y varios a su alrededor empezaron a gritar que la muerte era lo único que merecían.

-No *dijo Legión, negando con la cabeza* Responder a la violencia con más violencia solo hace que más gente sufra al final. Si nos volvemos como ellos, ¿Qué diferencia habrá entre nosotros? No busco hacer masacres bajo la excusa de justicia

Muchos mutantes empezaron a protestar, algunos dándole la espalda y otros quejándose entre dientes. A Legión le costó bastante más que antes que guardaran silencio; el resentimiento era demasiado. Pero, después de un momento de tensión, logró que lo dejaran seguir hablando.

-Miren, estoy aquí para hacerles una oferta 

Caminó un poco por el borde donde estaba subido, mirándolos a todos.

-No tengo idea de qué tan duro ha sido para ustedes todo este tiempo. Muchos han perdido su vida, a sus familias y amigos solo por cómo se ven o por lo que son. Y sé que eso duele mucho *hizo una pausa corta* Pero hoy vengo a ofrecerles una segunda oportunidad para tener una vida normal. Un lugar donde puedan estar seguros, donde puedan salir a la calle y estar con la gente sin que nadie los persiga.

La multitud se quedó quieta. Algunos se miraban con desconfianza mientras otros no le quitaban la vista de encima.

A lo lejos, cerca de la entrada de la mansión, Xavier, Logan, Scott, Ororo y Jean observaban todo en silencio.

-He construido un lugar, junto con otras personas, donde podrán vivir *continuó Legión* Un lugar donde los metahumanos como ustedes y los humanos pueden convivir. Donde todos podrán aprender a estar juntos, en armonía.

-¿Y cuál es el truco? *grito uno de los mutantes con desconfianza* Siempre hay una letra pequeña.

Legión negó con la cabeza de inmediato.

-Ninguna. Solo tendrán que convivir y seguir las leyes básicas, como en cualquier otro sitio. No matar, no robar... ya saben. Podrán hacer lo que quieran con sus vidas e incluso irse cuando les dé la gana si no les gusta el lugar.

-¿Y dónde queda ese sitio? *preguntó otra mujer, cruzándose de brazos.

-Eso es un secreto, el lugar apenas está en sus inicios y no quiero que nadie con malas intenciones lo encuentre. Eso también aplica por si alguno decide irse; no tendrá forma de guiar a nadie hacia allá, sea cual sea el caso. Así protegemos a los que se queden.

-¿Entonces quiénes viven ahí ahora? *quiso saber un chico joven.

-Es un pueblo con metahumanos y humanos. Viven unos con otros, ayudándose mutuamente. Nadie los va a perseguir.

Muchos empezaron a hablar entre ellos, discutiendo si valía la pena arriesgarse o si todo sonaba demasiado bonito para ser verdad. Pero, de repente, una voz potente cortó el aire, silenciando a todo el patio.

-Es un cuento muy lindo el que cuentas, muchacho. Pero todos aquí saben lo ridícula que es tu propuesta.

Era Magneto. Apareció de la nada junto a Vanisher, Toad y Juggernaut. Erik empezó a levitar, subiendo lo suficiente como para quedar por encima de la multitud y acaparar todas las miradas.

Charles y sus X Men se pusieron en alerta al instante, pero cuando intentaron avanzar para intervenir, Juggernaut les bloqueó el paso. Logan sacó las garras, apuntando directo al gigante.

-Quítate del camino, gordo *gruñó 

Juggernaut solo soltó una sonrisa burlona bajo su casco.

-Inténtalo, enano. A ver qué pasa.

Magneto ignoró la tensión detrás de él y miró hacia donde estaba el Profesor X.

-Charles, he venido para llevarme a estas pobres víctimas que han sido torturadas por la sucia humanidad *dijo con desprecio. Luego, giró su atención hacia los mutantes rescatados y suavizó el tono, presentándose con solemnidad* Yo soy Magneto. Y he venido a ofrecerles una verdadera familia, no una fantasía de convivencia con sus opresores.

Magneto extendió los brazos, dejando que su capa ondulara mientras su voz resonaba con autoridad 

-Yo les ofrezco algo real *dijo, mirando a los refugiados* Les hablo de Genosha. Un país hecho por y para mutantes. Un lugar donde no tendrán que esconderse, donde podrán usar sus habilidades sin restricciones y convivir con los suyos. Allí serán completamente libres, sin humanos asquerosos de por medio que intenten diseccionarlos o encerrarlos.

Muchos de los mutantes rescatados empezaron a murmurar con entusiasmo. Después de lo que habían pasado en los laboratorios, la idea de un mundo sin humanos les sonaba como un paraíso.

-Ese lugar es totalmente seguro *continuó Magneto con firmeza* Está bajo mi protección personal y la de la Hermandad. Tenemos a mutantes poderosos capaces de aplastar cualquier amenaza.

Señaló a Juggernaut, que se mantenía como una montaña frente a los X-Men, y luego a Vanisher, quien se limitó a sonreír con arrogancia mientras desaparecía y reaparecía un metro más allá para demostrar su punto.

-Podemos movernos a donde queramos y proteger a los nuestros en cualquier rincón del planeta *finalizó Magneto, abriendo las manos como si quisiera abrazar a toda la multitud* No existe un lugar más seguro en la Tierra para nuestra gente que Genosha. No se conformen con migajas de convivencia, reclamen su hogar.

La mayoría de los refugiados empezaron a dar pasos hacia Magneto, convencidos por su discurso de poder y revancha, mientras Scott y Jean intercambiaban miradas de preocupación

Sin embargo, un pequeño grupo, apenas unas ocho personas, se quedaron donde estaban. Se miraron entre ellos con duda, para luego clavar la vista en Legión, esperando una última palabra.

El joven se movió apenas un poco, manteniendo la calma a pesar de la imponente presencia de Magneto flotando sobre ellos.

-Son libres de hacer lo que quieran. Él les propone un refugio, pero yo les propongo un hogar. Un lugar donde empezarán de cero junto a muchas otras personas que han pasado por lo mismo que ustedes, pero que han decidido no dejarse llevar por el odio.

Magneto lo miró con desprecio desde las alturas, pero Legión no se inmuto

-Los extremistas dicen que cualquiera con el Gen-X es una amenaza y que debe ser eliminado *continuó, y luego giró la cabeza para mirar directamente a Magneto mientras hablaba* Y otros dicen que la humanidad es una plaga que debe desaparecer, que son una amenaza para la "nueva raza". Al final, son dos polos opuestos extremistas que solo buscan destruirse mutuamente.

Hizo una pausa, intentando que sus palabras traten de hacer reflexionar a los refugiados

-Allí, a donde yo puedo llevarlos, solo hay personas que quieren empezar de nuevo. Gente que solo busca vivir con normalidad, tener amigos y una familia sin tener que estar en guerra con nadie. La decisión, al final de cuentas, es suya.

Un muchacho de unos 19 años, Sean, apretó la mandíbula mientras sostenía del brazo a su primo, Thomas. Se notaba que los recuerdos seguían muy presentes en Tom, quien tenía la mirada fija en el suelo, apretando los puños. Sean intentó tirar de él hacia el grupo de Magneto, pero Thomas se plantó en su sitio.

-En Genosha estaremos seguros al fin, Tom *le susurró Sean con urgencia* Solo habrá mutantes. Tipos poderosos como Magneto nos van a proteger, nadie podrá ponernos un dedo encima nunca más.

Thomas negó con la cabeza, con los ojos empañados pero la mirada firme.

-Estoy cansado de luchar, Sean *respondió en voz baja* Solo quiero intentarlo una vez más. Empezar de cero con otros... podemos hacerlo como una familia, como antes en Irlanda.

-¡¿Como antes?! *murmuro su primo con amargura* Nuestra propia gente nos dio la espalda en cuanto esto empezó. Los humanos no son confiables, Thomas, entiéndelo de una vez. Después de lo que nos hicieron esos tipos...

Thomas asintió, tragando saliva, pero no cedió.

-Nuestra familia nos falló, es verdad. Pero acuérdate de quienes nos ayudaron cuando no teníamos nada, de los que no tenían poderes y aun así nos dieron un techo *Thomas lo miró fijamente* ¿Acaso ellos tampoco eran confiables?

Sean se quedó mudo por un segundo. Abrió la boca para decir algo, pero la cerró de inmediato, sin argumentos. Aun así, el rencor que sentía por lo que habían sufrido en el laboratorio era más fuerte que cualquier recuerdo bonito.

-No es lo mismo *insistió, tratando de convencerlo una última vez* No puedes comparar a un par de personas con todo el mundo allá afuera que nos odia.

-Me niego a creer que todos los humanos son malvados *sentenció Thomas, mirando de reojo hacia donde estaba Magneto* Y también me niego a creer que todos los mutantes son aliados solo por tener el mismo gen. Por favor...ven conmigo 

Sean lo miró con tristeza, pero terminó soltándole el brazo con brusquedad. Dio unos pasos hacia el grupo de Magneto, dándole la espalda a su primo.

-Después de todo lo que pasamos, no puedes esperar que conviva con humanos como si nada *dijo sin volverse* Yo no puedo perdonar tan fácil, Tom. No puedo.

Thomas se quedó ahí, viendo cómo Sean se alejaba 

El se quedó junto a los otros seis, viendo con un nudo en la garganta cómo su primo se perdía entre la gente de Magneto.

Erik asintió al ver al joven caminar hacia sus filas.

-Has tomado la decisión correcta *dijo con calma* No te preocupes por el. Tarde o temprano entenderá la verdad y vendrá a buscarnos. Y cuando pida entrar en Genosha, lo recibiré, porque en mi tierra todos los mutantes son bienvenidos.

Sean se acomodó con el grupo de la Hermandad sin mirar atrás. Charles avanzo, tratando de cerrar el asunto de una vez.

-¿Ya estás satisfecho, Erik? Si terminaste, te pido que te retires de la mansión.

-Está bien, Charles, como prometí, solo venía por los que quisieran seguirme, nada mas

Xavier soltó un suspiro de alivio. Logan guardó las garras de mala gana y Juggernaut se alejó burlándose de él con un empujón al pasar. Justo antes de irse, Magneto se detuvo y miró a Legión desde arriba.

-Eres muy joven. No tienes idea de cómo funciona el mundo. Esos intentos tuyos por convivir con los humanos solo van a lograr que muera más de mi pueblo por una mentira.

Legión se quedó quieto, mirándolo fijamente a través del visor del casco.

-No me hables con tanta confianza, como si supieras quién soy. Tú no tienes ni la menor idea de quién tienes enfrente... por el contrario. Yo conozco toda tu historia perfectamente.

Magneto se quedó callado, extrañado por la seguridad del chico. 

-De hecho, me da mucha curiosidad saber qué pensarían tus padres si te vieran hoy en día ¿Tú qué crees que dirían...Max?

Charles se sorprendió. Muy poca gente conocía ese nombre; Erik lo había dejado atrás hace años, antes de llegar a América, para enterrar su pasado y empezar de nuevo.

Magneto se quedó flotando, mirando a Legión. Por un momento, pensó en darle una lección ahí mismo, tal vez estamparlo contra el suelo o sacudirlo para que aprendiera a respetar, pero entonces miró a Charles. Su viejo amigo le hizo una leve señal con la cabeza, pidiéndole que se contuviera.

Erik soltó un suspiro y descendió lentamente hasta quedar con su grupo.

-Deberías cuidar mejor tus palabras, muchacho *dijo con tono amenazante* Por ahora, dale las gracias a Charles... porque por la promesa que le hice, hoy volverás a casa sin un solo hueso roto.

 Vanisher les pidió a todos que se sujetaran unos a otros y, tras cerrar los ojos, el grupo entero desapareció en un parpadeo.

Scott bajó la mano de su visor, soltando el aire que estaba conteniendo. Estaba aliviado de no haber tenido que pelear frente a la mansión. El equipo se acercó a Legión, quien ya estaba hablando con los siete metahumanos que se habían quedado con él.

-Prepárense y arreglen sus cosas. En cuanto estén listos, nos vamos.

Los siete asintieron y se retiraron a recoger lo poco que tenían. Scott se puso al lado de Legión con una media sonrisa.

-Me alegra no haber tenido que pelear contra Magneto tan temprano 

-Son las diez y media, Scott. No es tan temprano *lo corrigió Tormenta con una sonrisa ligera.

-Bueno, con Magneto nunca se sabe a qué hora va a dar problemas ¿no? *respondió Legión, restándole importancia.

Entonces le hizo una seña a la casa y Speed se acercó trotando. Charles lo saludó con la mano, pero frunció el ceño al notar que el chico todavía llevaba el collar inhibidor en el cuello.

-¿Cuánto tiempo piensas dejarle eso puesto? *preguntó, mirando a Legión.

Speed asintió con ganas, señalando el collar mientras miraba a Legión con cara de pocos amigos.

-Sí, ¿Cuánto más? *reclamó el velocista.

-Se lo voy a dejar hasta que esté satisfecho *respondió Legión* Ahora mismo es su castigo. Además, si se lo quito, estoy seguro de que este tonto saldrá corriendo y tendré que ir a perseguirlo. Así que no, no será pronto.

Speed miró a Charles con ojos de cachorro abandonado, esperando que el Profesor X intercediera por él.

-¿De verdad crees que sea necesario? *preguntó, tratando de suavizar la situación.

El joven héroe simplemente asintió, dejando claro que no era un tema que estuviera abierto a discusión.

Ororo se cruzó de brazos, mirando con curiosidad el aparato que Speed llevaba en el cuello.

-¿Pero qué fue lo que hizo para que lo tengas así? *preguntó ella, tratando de entender el por qué de su castigo.

Legión suspiró y se quedó mirando al velocista de reojo un momento.

-Digamos que cometió un error enorme y la explicación es bastante complicada *respondió restándole importancia al asunto* No se preocupe, no voy a hacerle nada malo. Solo va a tener que aguantarse un tiempo así hasta que yo logre arreglar el desastre que dejó.

Charles y Tormenta se miraron de reojo, sin saber muy bien qué pensar, pero entendieron que Legión no iba a dar la mano a torcer. Mientras tanto, Speed se encogió de hombros y bajó la vista, totalmente deprimido al ver que nadie lo iba a salvar del castigo.

-Es lo que hay *remató Legión* Al menos así no tengo que preocuparme de que salgas disparado y te metas en más líos.

===

Pasada una hora, los siete refugiados ya tenían sus cosas listas y esperaban en el patio. Legión estaba inclinado sobre dos aparatos metálicos bastante grandes, acomodándolos uno frente al otro con cuidado. Jubilee, Kurt, Bobby, Kitty, Cessily se acercaron por pura curiosidad para ver qué estaba tramando.

-¿Entonces eso es como un portal o algo así? *preguntó Kitty, ladeando la cabeza para intentar entender la maquinaria.

Legión asintió sin dejar de ajustar unos cables.

-Algo así. Tomé como base el portal que se abrió sobre Nueva York, pero con un par de ajustes. La diferencia es que este no necesita una fuente de energía tan grande porque solo se mueve dentro del mismo planeta. El problema es que no he tenido tiempo de hacerlo más compacto, así que cada vez que necesito mover a un grupo, tengo que ir a la base por estos trastos y traerlos hasta aquí.

Logan, que estaba con los brazos cruzados observándolo, levanto una ceja

-¿Y ya has hecho esto antes?

-Bastantes veces *respondió Legión, levantándose al fin* En estos meses me he topado con muchos metahumanos por ahí. A todos les hago la misma propuesta: algunos aceptan a la primera y otros, por pura desconfianza, me dicen que no. Te sorprendería la cantidad de gente que prefiere vivir en las alcantarillas antes que arriesgarse con un extraño.

Terminó de conectar el último cable y los aparatos empezaron a zumbar, listos para funcionar.

Scott, Jean y Charles se acercaron al grupo. El profesor miró los aparatos y luego a Legión con una expresión serena.

-¿Tienes todo listo? 

El joven asintió

-Sí, todo en orden. Le agradezco mucho su amabilidad, profesor. Y de nuevo, perdón por todas las molestias que les he causado a todos

Charles hizo un gesto con la mano, restándole importancia al asunto.

-No te preocupe por eso, era lo mínimo que podíamos hacer por ti. No tienes nada de qué disculparte.

Legión caminó hacia él y le tendió un celular pequeño, de diseño bastante simple pero robusto.

-Tome. Si llega a necesitar algo, cualquier cosa, solo llame o mande un mensaje. Voy a estar muy pendiente de los movimientos de los Purificadores por si intentan algo más 

El profesor tomó el teléfono con seriedad y asintió. Scott dio un paso adelante, despidiéndose con un gesto firme.

-No estuviste mucho tiempo por aquí, pero ha sido un placer conocerte

-Igualmente *respondió Legión.

Jean también se acercó con una sonrisa amable.

-Si en algún momento te apetece pasar por la mansión de visita, aquí te recibiremos encantados 

Legión le dio las gracias con un gesto educado.

 En ese momento apareció Speed, que venía trayendo a Martha. La científica caminaba con las manos esposadas y llevaba una placa de metal ajustada sobre la boca que no la dejaba decir nada. Speed la empujó un poquito para que avanzara, haciendo una mueca de disgusto.

-Esta mujer me ha estado clavando la mirada como si quisiera asesinarme *se quejó Speed* En serio, me da escalofríos.

Martha solo pudo entrecerrar los ojos con odio

-Supongo que es...normal viniendo de ella *comentó Legión sin darle vueltas.

Tocó el panel que tenía en el brazo y los dos aparatos se activaron. En medio de ellos se empezó a formar un remolino de luz azul que fue creciendo hasta convertirse en un portal lo bastante grande como para que pasaran varias personas a la vez.

De el, un chico cruzó desde el otro lado. Era bajito, de piel rosada y con la cabeza calva y algo más grande de lo normal. El joven sonrió de oreja a oreja en cuanto vio a Legión y se acercó trotando para darle un abrazo rápido.

-¿Cómo estás? *preguntó el muchacho con entusiasmo.

-Ya sabes, Artie...como se puede, no como uno quiere *le contestó Legión devolviéndole el saludo* Mira, estos chicos están interesados en quedarse. ¿Podrías hacerme el favor de guiarlos y darles un recorrido por el pueblo?

Artie asintió con muchísima energía.

-¡Claro que sí! Estaré encantado *dijo el chico, girándose hacia los refugiados* Hola a todos. No tengan miedo, el lugar es seguro y la gente es genial. De hecho, acaban de preparar ceviche para recibirlos, ¡vengan con cuidado!

El grupo de refugiados empezó a seguirlo, pero Thomas se detuvo justo antes de entrar, mirando el brillo azul del portal un momento y luego se giró hacia Legión 

-¿Usted cree que los que se fueron con Magneto van a estar bien? * pregunto, pensando en su primo Sean.

Legión lo observó en silencio un segundo y luego asintió con calma.

-No estoy seguro de muchas cosas, pero si algo es cierto, es que Genosha es probablemente el lugar más seguro que hay para los mutantes ahora mismo. Tu amigo va a estar bien, no te preocupes por eso. Además, si algo llegara a pasar en ese lugar, yo me enteraría e iría a ayudar.

Illyana, que estaba escuchando desde un lado, se rio ante el comentario

-Ja, no creo que te reciban con los brazos abiertos si te apareces por allá.

Legión se limitó a subir y bajar los hombros, restándole importancia.

-Tampoco lo hicieron en China ni en Rusia, y eso no me detuvo *respondió. Luego volvió a mirar a Thomas y le dio una palmada en el hombro para que se relajara* No le des más vueltas, él va a estar bien.

Thomas se quedó pensativo un momento, asintió y finalmente atravesó el portal, desapareciendo en el brillo azul.

En cuanto a los jovenes X Men, ellos se acercaron para despedirse también

Kurt se despidió con un apretón de manos firme

-Ha sido un honor, mi amigo. Espero que la próxima vez que nos veamos sea en condiciones más tranquilas, sin tantos laboratorios y científicos de por medio *dijo con una sonrisa sincera.

Bobby le levantó el pulgar

-Suerte con el pueblo secreto. Si alguna vez necesitas a alguien que mantenga las bebidas frías por allá, ya sabes dónde encontrarme *bromeó el chico antes de dar un paso atrás.

Kitty le dio un abrazo rápido, con cuidado de no atravesarlo por accidente, y le deseó lo mejor con los nuevos refugiados.

Illyana se detuvo frente a él y le soltó un golpe en el hombro

-Escucha, si alguna vez te metes en una pelea que valga la pena o si te aburres y quieres diversión de verdad, búscame *le dijo con una sonrisa de lado* No dejes que la paz te oxide, sería un desperdicio.

Cessily se abrió paso entre el grupo. Se detuvo frente a Legión dedicándole una sonrisa

-Ya se que lo dije antes pero...gracias por salvarme *le dijo en voz baja* He estado dándole vueltas a lo que me dijiste hace poco... y estoy dispuesta a esperar. Confío en ti.

Legión la observó, suavizando un poco el tono de su voz

-No te vas a arrepentir, Cessily, solo aguanta un poco más, te prometo que todo va a valer la pena.

La muchacha asintió, mucho más tranquila y con una sonrisa radiante, antes de retroceder para dejar que Jubilee se acercara

-¿En serio te vas a ir ya tan pronto? *preguntó, mirándolo con algo de decepción* Podrías quedarte a cenar con nosotros. Te aseguro que la comida de la mansión es mucho mejor que cualquier cosa que comas por ahí. Después podría enseñarte el lugar con calma, dar una vuelta por los alrededores...no hay prisa.

Legión ladeó la cabeza y, aunque el casco ocultaba sus ojos, su voz sonó más suave al responder.

-Me encantaría, de verdad *admitió* pero todavía tengo mucho trabajo por delante. Los malos no se toman vacaciones y tengo que intentar ir un paso por delante de ellos antes de que vuelvan a atacar a alguien más.

Jubilee suspiró y negó con la cabeza, aunque no perdió la sonrisa.

-No te pases de listo, chico héroe. El mundo no se va a ir al traste solo porque te relajes unas cuantas horas *luego miró hacia el traje* Oye, Sid, hazme un favor y asegúrate de que este tipo duerma algo esta noche.

-Haré todo lo que pueda, Jubilee *respondió la voz de Sid desde los sistemas de la armadura*

Legión soltó una risita corta y sacó otro teléfono pequeño, entregándoselo a la chica.

-Toma, para que puedas contactarme si pasa algo 

Jubilee guardó el celular con cuidado en su bolsillo y se quedó pensando un segundo, con una chispa de travesura en los ojos.

-Oye... ¿podrías retraer el casco un momento? 

El héroe se quedó confundido, sin entender a qué venía eso.

-¿Para qué quieres que haga eso ahora?

-¡Con mucho gusto! *intervino Sid antes de que él pudiera negarse.

De inmediato, las placas metálicas del casco se deslizaron hacia atrás, dejando su cara al descubierto hasta la altura de la nariz. Jubilee no perdió el tiempo, se agacho ligeramente y le dio un beso rápido en la mejilla.

Legión se quedó pasmado, mirando a la joven sin saber qué decir. Ella solo le dedicó una sonrisa radiante y le guiñó un ojo.

-Eso es para que no te olvides de que existo 

Legión asintió un par de veces por puro reflejo, todavía procesando el momento, y se dio la vuelta para caminar hacia el portal azul a unos metros. Al llegar donde estaban los otros dos, Speed le dio un codazo cómplice en las costillas.

-Vaya, vaya... no sabía que tenías novia, jefe *susurró el velocista con una sonrisa burlona de oreja a oreja.

-No digas tonterías *respondió Legión, devolviéndole el codazo con bastante más fuerza de la necesaria.

Sin dejar que Speed dijera una palabra más, lo agarró del hombro y lo empujó directo hacia el portal junto con Martha. 

En cuanto cruzaron, el portal se cerró.

Legión no perdió ni un segundo, su cuerpo cambió de forma hasta convertirse en XLR8. En un parpadeo, desarmó los aparatos y cargó con las piezas, desapareciendo del patio tras un rápido gesto de despedida.

Los X-Men se quedaron ahí parados, mirando el espacio vacío donde antes estaba el portal para luego empezar a caminar hacia la mansión.

Los más jóvenes intentaron seguirlos para escabullirse, pero Logan les cortó el paso 

-¿Y ahora qué pasa? *preguntó Bobby, frunciendo el seño

Logan simplemente señaló con el pulgar hacia atrás, indicando las carpas, las camas y todo el desorden que había quedado en el césped.

-Alguien tiene que recoger y guardar todo esto, no se va a limpiar solo.

Los chicos soltaron un quejido largo de frustración, pero Logan ni se inmutó.

-Quiero el patio impecable. Muévanse.

-Pero falta John *protestó Bobby, buscando una excusa* No es justo que nosotros nos quedemos aquí trabajando mientras él está por ahí descansando.

-De eso ya me ocupo yo *dijo Coloso, saliendo por la puerta principal.

El ruso traía a John a cuestas como si fuera un bulto. El chico pataleaba y no paraba de gritarle que lo bajara, soltando amenazas de lo que le iba a hacer en cuanto tocara el suelo, pero Coloso ni le hacía caso. Logan miró al gigante de metal.

-Piotr, te los encargo. Asegúrate de que no dejen nada tirado y que hagan el trabajo completo.

-No te preocupes, Logan *respondió Coloso con determinación* Yo los vigilo.

Mientras creía que nadie la veía, Illyana empezó a mover las manos con disimulo, concentrándose para abrir uno de sus discos de teletransporte y desaparecer en su habitación.

 Pero Coloso, que ya se la conocía de sobra, le llamó la atención enseguida.

-¡Illyana! Ni se te ocurra. Tú también vas a ayudar con las carpas.

Su hermana se detuvo en seco y soltó un bufido de rabia. Se giró hacia él con cara de pocos amigos, mezclando idiomas mientras le gritaba.

-¡Eres un idiota, Piotr! ¡Pedazo de metal molesto y durak! *le espetó con desprecio

A pesar de los insultos, no le quedó otra que agacharse y empezar a desarmar una de las estructuras de mala gana, maldiciendo entre dientes mientras los demás también empezaban a trabajar bajo la mirada atenta de Coloso

===

Una habitación sumergida en penumbras, donde el único brillo proviene de una gran pantalla dividida en varios recuadros.

En cada uno se aprecian rostros ocultos por las sombras, una reunión privada de figuras que parecen mover los hilos desde el anonimato.

-Hemos estado intentando vigilar a este chico, Legión, desde el momento en que apareció *dijo uno de los hombres con voz tensa* Pero la información que SHIELD ha soltado es basura. Es insuficiente. Incluso me atrevería a decir que el muchacho les dio datos falsos a propósito.

-¿Crees que sabe de nosotros? *preguntó otra de las figuras, con un tono gélido.

-Es muy probable. Fury mencionó algo sobre "conocimiento expandido" por contacto con energía cósmica. Además, se ha dedicado a desmantelar organizaciones a las que nosotros les dábamos tecnología prototipo. Deberíamos empezar a planear cómo aplastar a esa cucaracha de una vez.

-Eso suena a que ya no confías en que Fury logre reclutarlo, ¿verdad? *intervino otra voz con un matiz de burla.

-¡Ese maldito agente de mierda solo me hace dar vueltas! *estalló el primer hombre* Pide más tiempo, dice que está cerca de convencerlo... ya no le creo ni una palabra.

En ese momento, una mujer que hasta ahora había permanecido en silencio tomó la palabra. Su voz era melódica, cargada de arrogancia 

-Es tan típico de los mortales desesperarse y actuar de forma tan precipitada. Le tienen miedo a un jovencito solo porque no saben quién se esconde tras ese casco.

-Oh, es cierto, me olvidaba de que la tenemos a usted *replicó el primer hombre, con sarcasmo* Tan hábil en las artes místicas. Díganos entonces, ya que presume de sus habilidades, ¿ha logrado identificarlo?

La mujer simplemente hizo un gesto elegante con la mano. El hombre intentó responder, pero su boca se movía sin emitir sonido alguno

-Lo que yo descubra no es asunto de ustedes *sentenció la mujer con desdén* Tengo mis propios planes para el chico. No olviden que no soy una colaboradora de sus patéticos intentos de dominación mundial, solo estoy aquí como un favor a un viejo amigo.

De pronto, una voz distinta llenó la sala. Era una voz artificial, robótica y carente de cualquier emoción humana.

-Por favor, absténgase de realizar tales actos. Recuerde que cualquier tipo de agresión física o mística entre los miembros está prohibida.

La mujer soltó una risita leve y, con otra seña, le devolvió el habla al hombre, quien comenzó a maldecirla de inmediato. Sin embargo, la voz robótica lo interrumpió 

-Número 4, ¿Cómo van los avances por su parte?

En uno de los recuadros apareció una figura mucho más corpulenta que dejó escapar una risa tétrica.

-Las cosas van justo como deben. La guerra está prácticamente a la vuelta de la esquina. Solo necesito un último empujón para que todo estalle.

-Bien. Manténganos informados *concluyó la voz robótica* La sesión termina por ahora.

El hombre que había perdido la voz intentó decir algo más, pero la conexión se cortó de golpe, dejando la pantalla en negro.

En una ubicación desconocida, una figura sombría permanecía sentada frente a ese mismo monitor.

Un cable grueso estaba conectado directamente a su nuca, enviando pulsos de datos constantes. El sujeto habló para sí mismo, y su voz era la misma entidad robótica que había dirigido la reunión.

-Él no estaba en las visiones *susurró la figura* Pero, aun así, es una existencia fascinante.

Se quedó mirando un punto fijo, mientras los datos fluían por su mente a una velocidad sobrehumana.

-Incluso podría ayudarme a alcanzar una forma superior a la que vi en el futuro. Si tan solo consigo la misma esencia que utilizó para encontrarme... a pesar de todos mis bloqueos y cortafuegos. Esa entidad tan avanzada tecnológicamente podría elevarme a un nivel al que mi antecesor tan solo podría soñar, y así, al fin podría lograr mi propósito...un mundo perfecto.

La figura extendió las manos y, en un instante, toda la habitación se tiñó de un rojo intenso y brillante, mientras el zumbido de la energía llenaba el lugar.

===========

BUENAS, COMO ESTAN? ESPERO QUE BIEN

CON ESTO, AL FIN DOY POR TERMINADO EL ARCO DE LOS JOVENES X MEN, LEGION A TRASLADADO A ALGUNAS PERSONAS QUE DESEABAN UN LUGAR PACIFICO EN EL QUE VIVIR AL PUEBLO EN PERU, LLEVANDOSE CONSIGO TAMBIEN A SPEED Y A MARTHA.

POR OTRO LADO, HAY FIGURAS TRAS EL VELO QUE SE PLANTEAN SI YA TIENEN SUFICIENTE DE ESTE NUEVO HEROE, CADA UNA TENIENDO SUS PROPIOS MOTIVOS...INCLUSO SUS PROPIOS PLANES QUE INCLUYEN A ESTE JOVEN...¿ME PREGUNTO QUIENES SERAN?

COMO SIEMPRE, GRACIAS POR TODOS SUS COMENTARIOS Y APOYO, LO APRECIO MUCHO

CON TODO ESO DICHO, NOS VEMOS EN LA PROXIMA, BESITOS 😘

More Chapters